kike drycat
Poeta fiel al portal
Agonía.
Recuerdo cuanto hablaste,
recuerdo cuando mirabas por mi ventana,
tú y cien desconocidos,
algunos con sombrero,
unos con ropa elegante,
otros con adornos de agujeros,
con tela de nada que cubre lo que ya no existe,
si, te recuerdo… porque volviste?
Siento esta tristeza
que ríe recordando cuanto he llorado,
como el cielo en mes de agosto...
Desafinan los rumores de la arena y el espacio
y me duele la penumbra de tu fuego...
Dulce dolor de golondrinas en el puente de mi ocaso,
si llego al otro extremo, si paso,
quien espera a quien no sabe de amor,
de querer, de saber, de acariciar,
de escuchar las alas de la mosca hambrienta,
pordiosera y ruidosa de tanta necesidad?
empapada de la tinta de la indiferencia...
No me he ganado ninguna gloria pero, aun así
tu si me esperas con los brazos abiertos madre calva,
igual que recibes al más caritativo bienhechor,
nos miras a los dos con tus cavernas…
Y ahora solo tengo esta tristeza que me duele cual caricia de centella...
Y lloro y bebo y grito…. Y me duele el alma y hasta el cabello, pero,
aun así quiero mirarte, pues se me espera al fin un poco de amor y de consuelo.
Iré contigo, se ablandara mi alma con el fuego frío del siniestro olvido
y llegara el día que ya no seré más en máquinas que sienten,
ni habitare las casas redondas pero, deja recuerdo desayunos de placeres y comidas de hipocondría,
aderezos de ambrosía, colaciones de utopía y una cena para dos que nunca fue y después…
Recuerdos, lagrimas, dolor, altivez, suntuosidad… Todo esto dejare,
junto con dos lagrimas que besaran el polvo, al que hoy que me abrazas madre…
volveré.
Copyright © Derechos reservados ®
Última edición:
::