Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tuvo tiempo el deseo
de replegar la mirada,
baldía su barricada
cayó en aquel bombardeo
de voz que sin titubeo,
en boca bien cincelada,
de halagos en la alambrada
tejieron su contoneo.
Y sin pensárselo apenas
dejó de lado el reparo,
obvió las grises cadenas,
buscó en sus sueños amparo
saltándose cuarentenas
creyendo que estaba claro....
tan claro que le quería
que no importaba el futuro
por más que muro tras muro
alzara en su travesía.
Probada la malvasía,
aun siendo en cáliz oscuro,
no existe hechizo o conjuro
que frene su romería.
Mas ella, mira el anuario
que otoña en meses sus hojas
y al pie del ocre rosario
desanda aquellas panojas
clamando al cielo un osario
que exhume al fin sus congojas.
Nunca escojas,
agua que no has de beber
¡déjala siempre correr!
::