La bañera hasta el tope
su rostro negro de lágrimas
se reflejaba sólo por debajo
su cuerpo ya marchito.
El cabello castaño nada,
nada como algas en el mar
flota ella extasiada y silente
sin movimiento, sin prisa.
Ahogada en su mar salado,
transparente, incorrupto
cristalino y sin olas bravas,
sin la arena que brilla con el sol.
Encerrada en la habitación
sólo la puerta como testigo
un testigo misterioso a la vista
por un lado agua salada, por otro
gente común, la acompañan así.
su rostro negro de lágrimas
se reflejaba sólo por debajo
su cuerpo ya marchito.
El cabello castaño nada,
nada como algas en el mar
flota ella extasiada y silente
sin movimiento, sin prisa.
Ahogada en su mar salado,
transparente, incorrupto
cristalino y sin olas bravas,
sin la arena que brilla con el sol.
Encerrada en la habitación
sólo la puerta como testigo
un testigo misterioso a la vista
por un lado agua salada, por otro
gente común, la acompañan así.
Última edición: