Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Agua y ajo
Por un mal todo se estaba
consumiendo en el asedio.
Llegó el médico que daba
la receta y su remedio,
y al sanar en agua clara
nos llovió en el cementerio
Todos rezan al difunto
que hora muerto está en los cielos;
pero parte del conjunto
sigue vivo por los pelos.
Algún día entre la tierra
se verán sus muchas patas,
enseñando que la guerra
está viva si la matas.
No murió por asesino
ni fue muerto en el asalto;
lo mataron por mendigo
y ser parte del asfalto.
Nadie dice fue mi culpa
sin que tenga en la conciencia,
provisión de penitencia
que haga fuerte su disculpa.
A quien diga ¡Ay carajo!
sin que dé expresión distinta,
no le creas porque es pinta
de que bebe agua y ajo.
Por un mal todo se estaba
consumiendo en el asedio.
Llegó el médico que daba
la receta y su remedio,
y al sanar en agua clara
nos llovió en el cementerio
Todos rezan al difunto
que hora muerto está en los cielos;
pero parte del conjunto
sigue vivo por los pelos.
Algún día entre la tierra
se verán sus muchas patas,
enseñando que la guerra
está viva si la matas.
No murió por asesino
ni fue muerto en el asalto;
lo mataron por mendigo
y ser parte del asfalto.
Nadie dice fue mi culpa
sin que tenga en la conciencia,
provisión de penitencia
que haga fuerte su disculpa.
A quien diga ¡Ay carajo!
sin que dé expresión distinta,
no le creas porque es pinta
de que bebe agua y ajo.