Jesús B.Rodriguez Saludes
Poeta recién llegado
A G U A
A los niños de Beslán
Dadle de beber al niño
agua
purificada.
Tres días se estuvo bebiendo
el mosto
de sus entrañas.
Se le agotaron las cuencas
hasta la última
lágrima.
Tiene los labios
resecos
la lengua petrificada.
Aquella niña sedienta
nos culpa
con su mirada.
¿Cómo morirse de sed
habiendo en Beslán
tanta agua?
¡Quiero beber,
madre.
Dadme de beber!
No tengo dolor ni hambre.
No temo morir
sediento.
Me beberé en cuanto pueda
los manantiales
del cielo.
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