daw
Poeta asiduo al portal
La herida que marca una aguja no es más que una enseñanza de vida,
devorando tu historia, pasas leyéndote a vos mismo y no te entendes,
vas perdiendo los sueños, el alma si es que la tienes, y por supuesto la misma vida,
seguís en la misma sin saber un ¿por que? Solo encaras los sentidos, seguís sin entender
Presagios de ensueño mutilan los dientes al estar dura tu carne,
los ojos abiertos que enseñan detalles de anemia crónica,
de tus daños a vos mismo ya no sos juez ni parte,
y en filos de punta vez caer todo, viendo en tus ojos una locura cronológica.
Durmiendo despierto en una terna de preguntas que tiras,
en suelo muy frío tus metas se destruyen y nada más queda,
todo depende del tiempo en que alguien llegue, o la ayuda que pidás,
o darse que cuenta que no se recuperan las células que se queman.
No quiero ser presidente de un mundo sin leyes, ni en el tiempo mejor,
veo el futuro de niños que solo quieren en su futuro jugar,
o ves cosas que no te gustan y cada vez te vas metiendo en lo peor,
baratijas en tu sangre ya sin más te la mandas.
No encontrar motivos por los que uno aquí esta,
no poder ver más allá de lo que piensa tu conciencia,
sin entender demasiado donde va la gente cuando se va,
y todo solo es relato de tu lisa y propia vivencia
Por todo sufrís, sos el llorón del momento en este tiempo,
sos el drogón de tu barrio por no entenderte ni vos,
sos ese personaje maldito que a veces ni yo lo quiero,
somos uno en este cuerpo pero seguidamente sufrimos por dos.
La aguja te marca pero sólo son cicatrices en el tiempo,
cosas que te quedan en la mente y jamás se olvidan,
locuras y envenenamiento prematuro de tu ingesto
hoy en día sólo queda no escuchar ese sonido cuando las venas te silban.
devorando tu historia, pasas leyéndote a vos mismo y no te entendes,
vas perdiendo los sueños, el alma si es que la tienes, y por supuesto la misma vida,
seguís en la misma sin saber un ¿por que? Solo encaras los sentidos, seguís sin entender
Presagios de ensueño mutilan los dientes al estar dura tu carne,
los ojos abiertos que enseñan detalles de anemia crónica,
de tus daños a vos mismo ya no sos juez ni parte,
y en filos de punta vez caer todo, viendo en tus ojos una locura cronológica.
Durmiendo despierto en una terna de preguntas que tiras,
en suelo muy frío tus metas se destruyen y nada más queda,
todo depende del tiempo en que alguien llegue, o la ayuda que pidás,
o darse que cuenta que no se recuperan las células que se queman.
No quiero ser presidente de un mundo sin leyes, ni en el tiempo mejor,
veo el futuro de niños que solo quieren en su futuro jugar,
o ves cosas que no te gustan y cada vez te vas metiendo en lo peor,
baratijas en tu sangre ya sin más te la mandas.
No encontrar motivos por los que uno aquí esta,
no poder ver más allá de lo que piensa tu conciencia,
sin entender demasiado donde va la gente cuando se va,
y todo solo es relato de tu lisa y propia vivencia
Por todo sufrís, sos el llorón del momento en este tiempo,
sos el drogón de tu barrio por no entenderte ni vos,
sos ese personaje maldito que a veces ni yo lo quiero,
somos uno en este cuerpo pero seguidamente sufrimos por dos.
La aguja te marca pero sólo son cicatrices en el tiempo,
cosas que te quedan en la mente y jamás se olvidan,
locuras y envenenamiento prematuro de tu ingesto
hoy en día sólo queda no escuchar ese sonido cuando las venas te silban.