Anne_
I killed Bukowski.
Ya no soy la misma de ayer
y todo lo que tengo, es hoy…
Se mantuvo de pie frente a mi,
calculando oxígenos
y descerebrando capricornios,
leos y sagitarios.
Mis arrullos se sofocaron,
las estrellitas que coloqué bajo la almohada,
los recipientes con todas las veces
que tuve que volver desnuda a la escuela,
escalando montañas de nieve
y pequeñas playas llenas de reptiles,
me sofoqué porque pensé que eras tú,
tú allí, frente a mí,
cantando las canciones esas,
de conocer el conocimiento,
las canciones esas,
de magullar los neumáticos de los profesores, la desdicha
y la insondable transportación de mis uñas a tu rostro
arrancándote los decibeles de confianza
y ahora ahí vas,
soslayando soliloquios y exordios,
texturizándote entre fanzines y moscas rutinarias ,
y yo, yo me he vuelto un delfín resplandeciente
reptando los ventanales de Corpac,
una quimera catastrófica
con la cabeza gacha
esperando un taxi al final de la lluvia,
ves, como ahora soy un torrente de fragmentos,
un aluvión de razones interestelares,
de pequeñitas flores tejiendo lucecitas
sobre las hojas secas
que se suicidan en la ciclo vía de la Av. Salaverry,
al carajo con las comas, no tengo espíritu,
no tengo parpados, ni sombra tras el espejo,
solo cadáveres blancos entre las uñas
y souvenirs de maquinarias
y hombres felices que tuve que desintegrar
para tener como pagar la renta y almorzar,
vendí mis expresiones, lo hecho, hecho está,
no volveré a correr sin tijeras en las manos,
porque ya no soy la misma de ayer
y todo lo que tengo, es hoy…
Solo hoy.
y todo lo que tengo, es hoy…
Se mantuvo de pie frente a mi,
calculando oxígenos
y descerebrando capricornios,
leos y sagitarios.
Mis arrullos se sofocaron,
las estrellitas que coloqué bajo la almohada,
los recipientes con todas las veces
que tuve que volver desnuda a la escuela,
escalando montañas de nieve
y pequeñas playas llenas de reptiles,
me sofoqué porque pensé que eras tú,
tú allí, frente a mí,
cantando las canciones esas,
de conocer el conocimiento,
las canciones esas,
de magullar los neumáticos de los profesores, la desdicha
y la insondable transportación de mis uñas a tu rostro
arrancándote los decibeles de confianza
y ahora ahí vas,
soslayando soliloquios y exordios,
texturizándote entre fanzines y moscas rutinarias ,
y yo, yo me he vuelto un delfín resplandeciente
reptando los ventanales de Corpac,
una quimera catastrófica
con la cabeza gacha
esperando un taxi al final de la lluvia,
ves, como ahora soy un torrente de fragmentos,
un aluvión de razones interestelares,
de pequeñitas flores tejiendo lucecitas
sobre las hojas secas
que se suicidan en la ciclo vía de la Av. Salaverry,
al carajo con las comas, no tengo espíritu,
no tengo parpados, ni sombra tras el espejo,
solo cadáveres blancos entre las uñas
y souvenirs de maquinarias
y hombres felices que tuve que desintegrar
para tener como pagar la renta y almorzar,
vendí mis expresiones, lo hecho, hecho está,
no volveré a correr sin tijeras en las manos,
porque ya no soy la misma de ayer
y todo lo que tengo, es hoy…
Solo hoy.
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