El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Desde la vera del rio
vi como me saludabas,
me gritabas no sé que
y las manos agitabas.
Yo al saludo respondí
lanzándote al aire un beso,
saludabas mas deprisa
con los ojos muy abiertos.
Al ver que te emocionabas,
que metías tal jaleo
decidí nadar contigo
mas te dió por el buceo.
Me sentí muy ofendida
y me iba ya a marchar
cuando emergiste de nuevo
saludando sin parar.
Entonces yo vi la luz,
me iluminé como un cirio,
tú no estabas saludando,
tú estabas pidiendo auxilio.
Emprendí rauda el rescate,
al agua yo saltaría,
mas al meter los piecitos:
"¡uy coño que está muy fría!".
Y silbé una cancioncilla
mientras me andaba calzando,
te dije adios con la mano
conforme me iba alejando.
Y vi como con tus dedos
simulabas un disparo
lanzándome maldiciones
entre uno y otro trago.
Pero no lo tuve en cuenta
porque sé que no eres malo
y que ha de ser muy duro
éso de morir ahogado.
vi como me saludabas,
me gritabas no sé que
y las manos agitabas.
Yo al saludo respondí
lanzándote al aire un beso,
saludabas mas deprisa
con los ojos muy abiertos.
Al ver que te emocionabas,
que metías tal jaleo
decidí nadar contigo
mas te dió por el buceo.
Me sentí muy ofendida
y me iba ya a marchar
cuando emergiste de nuevo
saludando sin parar.
Entonces yo vi la luz,
me iluminé como un cirio,
tú no estabas saludando,
tú estabas pidiendo auxilio.
Emprendí rauda el rescate,
al agua yo saltaría,
mas al meter los piecitos:
"¡uy coño que está muy fría!".
Y silbé una cancioncilla
mientras me andaba calzando,
te dije adios con la mano
conforme me iba alejando.
Y vi como con tus dedos
simulabas un disparo
lanzándome maldiciones
entre uno y otro trago.
Pero no lo tuve en cuenta
porque sé que no eres malo
y que ha de ser muy duro
éso de morir ahogado.