el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
Ahora la llaman mama
Comienza a clarear el día
el dolor es prominente
una insólita alegría
va contagiando el ambiente
Se quebranta la mañana
ya el dolor es inminente
sustos invaden la prole
que se ríen compúngete
Jocosa palabra imprime
un poco de fortaleza
la madre enjuga los ojos
que derraman su nobleza
Siente un dolor en su alma
infinita es su alegría
cuando observa que la hija
ahora esta adolorida
No comprende su dilema
está un tanto confundida
pero con gran alegría
espera ansiosa la cría
Se apuran los comenderos
se va atardeciendo el día
y van llevando el recado
con emoción y alegría
Ella lo tuvo en su ser
nueve meces lo espero
hoy su proeza es legada
como trofeo de dios
Pasa el tiempo en el reloj
todos callados y parcos
esperan con ansiedad
la llegada en el lugar
del invitado especial
El llanto anuncia hora buena
se agitan los corazones
y como premio sagrado
el querubín ha llegado
Cansada por el trabajo
del parto ya consumado
la madre esta aletargada
en su lecho reposada
Recibe del padre un beso
de la madre el abrazo
del amado agradecido
todos los bellos detalles
De la prole la asistencia
que la llena de emoción
ahora le llaman mama
que importante distinción
Luis César González Coya
Comienza a clarear el día
el dolor es prominente
una insólita alegría
va contagiando el ambiente
Se quebranta la mañana
ya el dolor es inminente
sustos invaden la prole
que se ríen compúngete
Jocosa palabra imprime
un poco de fortaleza
la madre enjuga los ojos
que derraman su nobleza
Siente un dolor en su alma
infinita es su alegría
cuando observa que la hija
ahora esta adolorida
No comprende su dilema
está un tanto confundida
pero con gran alegría
espera ansiosa la cría
Se apuran los comenderos
se va atardeciendo el día
y van llevando el recado
con emoción y alegría
Ella lo tuvo en su ser
nueve meces lo espero
hoy su proeza es legada
como trofeo de dios
Pasa el tiempo en el reloj
todos callados y parcos
esperan con ansiedad
la llegada en el lugar
del invitado especial
El llanto anuncia hora buena
se agitan los corazones
y como premio sagrado
el querubín ha llegado
Cansada por el trabajo
del parto ya consumado
la madre esta aletargada
en su lecho reposada
Recibe del padre un beso
de la madre el abrazo
del amado agradecido
todos los bellos detalles
De la prole la asistencia
que la llena de emoción
ahora le llaman mama
que importante distinción
Luis César González Coya