Tanto odio por decir
mi desprecio hacia la gente
tantos rostros inocentes que bebieron de mi esencia
para luego corromperse
apareces ante mi
con la cara violentada por los años
arrugada por el tiempo que ha pasado
y los besos olvidados
con los ojos mutilados
incapaces de decir donde han estado
o los horrores que vieron
he escuchado de vidas a plenitud,
he visto sonrisas fingidas
almas teledirigidas a la felicidad
estrelladas contra el suelo de la realidad;
la condición humana es tan volátil
tan frágil
tan fácil de cambiar
por eso se inventaron las mentiras
nos trazaron caminos de esperanzas
regados con sueños fatuos y vacíos
siempre luché en guerras que pudiera ganar
y aún así me quedaron las heridas
no es tan fácil disparar como creíamos
lastimamos igualmente con palabras o con balas,
una vez que salen no se pueden devolver
y al llegar a su destino
nos cubren con el miedo
nos quitan nuestros sueños
matando lentamente la inocencia
esto es lo que sucede
cuando buscas algo más de lo que tienes
e intentas llenar el incómodo silencio entre dos desconocidos
después del sexo;
querías sinceridad
pero no creíste que diría lo que siento,
ya lo ves es sólo odio lo que tengo para dar
y nada duele tanto
que saber una verdad
y tener que asumirla como suya
llevando a cuestas la culpa
de haber intentado salvar
a un suicida decidido
a encontrarse con la muerte
Ahora lo sabes…
aún no estabas preparada para amar.
mi desprecio hacia la gente
tantos rostros inocentes que bebieron de mi esencia
para luego corromperse
apareces ante mi
con la cara violentada por los años
arrugada por el tiempo que ha pasado
y los besos olvidados
con los ojos mutilados
incapaces de decir donde han estado
o los horrores que vieron
he escuchado de vidas a plenitud,
he visto sonrisas fingidas
almas teledirigidas a la felicidad
estrelladas contra el suelo de la realidad;
la condición humana es tan volátil
tan frágil
tan fácil de cambiar
por eso se inventaron las mentiras
nos trazaron caminos de esperanzas
regados con sueños fatuos y vacíos
siempre luché en guerras que pudiera ganar
y aún así me quedaron las heridas
no es tan fácil disparar como creíamos
lastimamos igualmente con palabras o con balas,
una vez que salen no se pueden devolver
y al llegar a su destino
nos cubren con el miedo
nos quitan nuestros sueños
matando lentamente la inocencia
esto es lo que sucede
cuando buscas algo más de lo que tienes
e intentas llenar el incómodo silencio entre dos desconocidos
después del sexo;
querías sinceridad
pero no creíste que diría lo que siento,
ya lo ves es sólo odio lo que tengo para dar
y nada duele tanto
que saber una verdad
y tener que asumirla como suya
llevando a cuestas la culpa
de haber intentado salvar
a un suicida decidido
a encontrarse con la muerte
Ahora lo sabes…
aún no estabas preparada para amar.