Ahora mírame,
y ámame sin medida alguna,
ámame hasta que tus manos
árdiendo desgarren mi alma,
ámame hasta que la miel
de tus labios no sepa a nada.
Ámame a cada paso que das,
ámame con cada pensamiento que hay,
ámame hasta que no existe ningún ser en la tierra,
ámame hasta que la luna desaparezca,
ámame con cada latido que se oye en tu pecho,
ámame con el calor que cubre mi lecho.
Ámame con locura pero también con un poco de cordura,
ámame hasta derramar mi sangre,
ámame hasta matarme,
ámame hasta que se acabe tu aliento,
ámame hasta que se desgaste el universo.
Ámame siempre y a cada momento
cuando tu cuerpo desea mi aliento,
ámame hasta que el mar se evapore,
ámame hasta que tu corazon explote,
ámame, realmente amame.