No es igual sentir placer
que satisfacción…
En formas diferentes
todos estamos entrelazados
piezas de nosotros mezcladas
partes dispersas del rompecabezas;
todos los días busco un escape del laberinto
un prostíbulo lleno de secretos
donde el alma permanece estática
en el rincón observando
como se diluye el vicio
entre el hielo y humo;
mis manos jalan el enchufe
esperando desconectar la máquina que aún nos une
antes del último aliento.
El afecto se causa por costumbre
del roce cotidiano de la piel
que va dejando abiertas las heridas,
la probabilidad de éxito es casi nula
la soledad se va esparciendo como una enfermedad
contagiándonos;
puedo ser cualquiera detrás de la máscara
cubriendo el cuerpo con mi túnica blanca
que esconde mi oscuridad;
ya no distingo la realidad
ni puedo ir a casa
creo que he olvidado el camino de regreso
ha crecido la maleza y no veo el horizonte
sólo sombras que me acechan, flotando sobre el lago
dejando ondas donde se apoyan sus pies descalzos
viniendo de un sueño
mirando desamparado
como emana la sangre
de un corazón desgarrado
al borde de la locura
por todo lo que ha vivido
una carga tan pesada
que nadie quiso llevar.
No es igual sentir placer que satisfacción,
está en nuestra naturaleza infringirnos dolor
inertes e indefensos ante el deseo de violencia;
si quieres entrar la puerta estará abierta
te estaré esperando tras los muros del confinamiento
pero no esperes compasión
solamente la verdad que te han negado,
nada es lo que parece
y enfrentar la realidad es asunto de valientes
saltar al abismo del olvido sería lo más prudente
dejar que todo pase hasta que ya no duela más.
que satisfacción…
En formas diferentes
todos estamos entrelazados
piezas de nosotros mezcladas
partes dispersas del rompecabezas;
todos los días busco un escape del laberinto
un prostíbulo lleno de secretos
donde el alma permanece estática
en el rincón observando
como se diluye el vicio
entre el hielo y humo;
mis manos jalan el enchufe
esperando desconectar la máquina que aún nos une
antes del último aliento.
El afecto se causa por costumbre
del roce cotidiano de la piel
que va dejando abiertas las heridas,
la probabilidad de éxito es casi nula
la soledad se va esparciendo como una enfermedad
contagiándonos;
puedo ser cualquiera detrás de la máscara
cubriendo el cuerpo con mi túnica blanca
que esconde mi oscuridad;
ya no distingo la realidad
ni puedo ir a casa
creo que he olvidado el camino de regreso
ha crecido la maleza y no veo el horizonte
sólo sombras que me acechan, flotando sobre el lago
dejando ondas donde se apoyan sus pies descalzos
viniendo de un sueño
mirando desamparado
como emana la sangre
de un corazón desgarrado
al borde de la locura
por todo lo que ha vivido
una carga tan pesada
que nadie quiso llevar.
No es igual sentir placer que satisfacción,
está en nuestra naturaleza infringirnos dolor
inertes e indefensos ante el deseo de violencia;
si quieres entrar la puerta estará abierta
te estaré esperando tras los muros del confinamiento
pero no esperes compasión
solamente la verdad que te han negado,
nada es lo que parece
y enfrentar la realidad es asunto de valientes
saltar al abismo del olvido sería lo más prudente
dejar que todo pase hasta que ya no duela más.