Fue hermoso mientras duró
La mentira…
Yo he muerto con los ojos abiertos
para ver a los amos que jalan de nuestros hilos
como si se tratara de un juego,
he revivido el mismo día una y otra vez
he hecho el amor en el infierno;
antes veía la belleza en este mundo
y ahora veo la verdad
sé lo que me espera allá afuera
ya he estado allí
he visto más de lo que he podido soportar
de tu mundo
tan cruel y a la vez tan vulnerable
como el sonido de las campanas,
apreté el gatillo y me liberé
y eso desató una guerra
entendí que todo esto era una mentira
palabras en mi cabeza,
cada uno merece escoger su destino
incluso si lleva a la muerte
me llenaron con aullidos y tristeza
sueños vacíos,
me hablaron de libre albedrío
pero nadie es libre
ni actúa por cuenta propia
siguiendo su voluntad;
ha entrado el mal
por las rendijas de la puerta
en la forma más pura de inocencia
en un recuerdo que no puedo borrar
impoluto
indeciso
no sabe dónde dejará
esta vez
la nueva herida;
y de nuevo me siento perdido
recorriendo un camino del que no sé el final
recogiendo las pistas que dejaste
señales de humo que se desvanecen en el cielo
confundiéndose con el aire enrarecido y enfermo
de esta ciudad;
avanzo aferrado al puente
que se balancea amenazadoramente
mostrando el azul vacío del cielo
el negro profundo del suelo
las flores aplastadas por los cuerpos que cayeron
abriéndose paso a la luz;
golpea las paredes de cristal
tal vez las rompas
no le temas al reflejo que te sigue
sólo es tu sombra
sigue corriendo, deja detrás esta locura
no voltees la mirada o te arrepentirás;
fue hermoso mientras duró
la mentira,
no quiero endosarte este sentimiento
era mejor cuando no sabía lo que tengo que hacer
y miraba la ciudad desde la cornisa
todo esto me era ajeno,
lejano,
sueños que se olvidaban al despertar
guardados en las esquinas de mi memoria
excusas para escapar del sinfín de este laberinto
donde estamos encerrados.
La mentira…
Yo he muerto con los ojos abiertos
para ver a los amos que jalan de nuestros hilos
como si se tratara de un juego,
he revivido el mismo día una y otra vez
he hecho el amor en el infierno;
antes veía la belleza en este mundo
y ahora veo la verdad
sé lo que me espera allá afuera
ya he estado allí
he visto más de lo que he podido soportar
de tu mundo
tan cruel y a la vez tan vulnerable
como el sonido de las campanas,
apreté el gatillo y me liberé
y eso desató una guerra
entendí que todo esto era una mentira
palabras en mi cabeza,
cada uno merece escoger su destino
incluso si lleva a la muerte
me llenaron con aullidos y tristeza
sueños vacíos,
me hablaron de libre albedrío
pero nadie es libre
ni actúa por cuenta propia
siguiendo su voluntad;
ha entrado el mal
por las rendijas de la puerta
en la forma más pura de inocencia
en un recuerdo que no puedo borrar
impoluto
indeciso
no sabe dónde dejará
esta vez
la nueva herida;
y de nuevo me siento perdido
recorriendo un camino del que no sé el final
recogiendo las pistas que dejaste
señales de humo que se desvanecen en el cielo
confundiéndose con el aire enrarecido y enfermo
de esta ciudad;
avanzo aferrado al puente
que se balancea amenazadoramente
mostrando el azul vacío del cielo
el negro profundo del suelo
las flores aplastadas por los cuerpos que cayeron
abriéndose paso a la luz;
golpea las paredes de cristal
tal vez las rompas
no le temas al reflejo que te sigue
sólo es tu sombra
sigue corriendo, deja detrás esta locura
no voltees la mirada o te arrepentirás;
fue hermoso mientras duró
la mentira,
no quiero endosarte este sentimiento
era mejor cuando no sabía lo que tengo que hacer
y miraba la ciudad desde la cornisa
todo esto me era ajeno,
lejano,
sueños que se olvidaban al despertar
guardados en las esquinas de mi memoria
excusas para escapar del sinfín de este laberinto
donde estamos encerrados.