Brise
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora que llueven los recuerdos,
y el alma no se agita con tu nombre.
Ahora que olvidé despertar.
Ahora no crece la vida,
ni crece la muerte,
ahora todo está normal.
Los versos no están rotos,
pero el corazón equivocado va.
Ahora no te solicito en sueños,
ahora las musas se me dan;
me visitan los gatos
y las mariposas sin mucho afán.
Ahora bailo sin tus manos,
ahora, la brisa, me intenta sobornar.
Ahora, ¡qué digo de ahora!
Si tanto he dicho ya.
Te dejo volar de mi mente,
pero te escondes donde
no te puedo hallar.