Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ajado me hago efímera alegría,
un torpe resquemor, fatal condena,
la fuerza de un candado en la cadena
que a duras pide al fin la llave mía.
Lejano no me admite la empatía
y a solas coronario pierdo arena,
las horas del reloj pasan de pena
y yo muriendo más, más cada día.
La noche se complace en visitarme
y a golpes de sopor, sopor nos damos,
llegando su visión a destronarme.
Ajados vida y yo nos conformamos
dispuestos a vivir y en fe curarme…
y errantes de dolor no nos curamos.
22/08/2018
un torpe resquemor, fatal condena,
la fuerza de un candado en la cadena
que a duras pide al fin la llave mía.
Lejano no me admite la empatía
y a solas coronario pierdo arena,
las horas del reloj pasan de pena
y yo muriendo más, más cada día.
La noche se complace en visitarme
y a golpes de sopor, sopor nos damos,
llegando su visión a destronarme.
Ajados vida y yo nos conformamos
dispuestos a vivir y en fe curarme…
y errantes de dolor no nos curamos.
22/08/2018