licprof
Poeta fiel al portal
fue en la escuela primaria que aprendì a jugarlo
claudio se afanò en afanarse el ajedrez
poco a poco
en una especie de delito continuo
pieza por pieza
hasta completar un ajedrez entero
de piezas de madera,
caro por cierto
jugàbamos en las tardes en la cocina de su casa
o en el parque con desconocidos
una vez el marido de la portera del edificio
me invitò a jugarlo en la porterìa. me neguè amablemente
y poco despuès el hombre falleciò
eso sucediò en mi infancia
allà lejos y hace tiempo
mi poesìa se compone de lugares comunes
frases hechas
frases trilladas
lenguas de madera
pasaron los años
volvì a jugarlo tardes enteras en una biblioteca
o en internet
pero entonces no perdìa tanto como ahora
incluso recuerdo me habìa aprendido de memoria el poema de borges
y lo recitaba en las escuelas
a grupos de alumnos que por regla general
me aplaudìan a rabiar
excepto por 2 o 3 poemas supuestamente eròticos
de girondo y trejo entre otros
que solìan molestar a algunas chicas
a pesar de haber sido escritos hace aproximadamente un siglo por lo menos
y figurar en muchas antologìas de poesìa
incluso en manuales escolares
ricos en imàgenes
algunos poemas molestaban
incomodaban
pero no ajedrez de borges
en especial la parte que dice
: dios mueve el jugador y este, la pieza
que Dios detràs de dios la trama empieza
a partir de estos versos comenzaban toda una serie y suerte de
disquisiciones diversas, vagamente filosòficas
o por lo menos metafìsicas
referidas en general a las nuevas y viejas tecnologìas
y otras cosas similares o por el estilo
heidegger mediante
o los escribìa en el pizarròn negro
hecho pedazos por el paso de los años
en aquella escuela venida a menos
y luego procedìa a analizarlos desmenuzarlos triturarlos
para mi propio peculio y goce
lo recitaba una y 1000 veces
y luego cada alumno lo leìa en voz alta
al final el poema estaba en todas nuestras cabezas
(en especial en la mìa)
por entonces no perdìa tanto jugando al ajedrez
si bien es cierto que incluso algunos alumnos solìan ganarme
aunque no por afano
no perdìa como en la guerra
a menudo, incluso
pateaba el tablero
denunciando directivos violentos
y autoritarios
mediante escritos para la supervisiòn
pero se salìan con la suya porque existìa una cadena de encubrimiento etc.
hoy pierdo siempre jugando al ajedrez en internet:
no puedo concentrarme, pierdo fàcilmente contra jòvenes principiantes
me distraigo siempre y cuando me comen a la reina chau
es un golpe psicològico devastador: sè que estoy condenado
y que perderè miserablemente la partida o partido
como tantas otras veces
siempre me he especializado en fracasos:
es mi especialidad el fracaso, mi experticia
y no me fortalece la derrota como a otros (vg. nicolàs olivari)
no aprendo nada
tropiezo siempre con las mismas piedras
las mismas palabras
mientras escucho las voces de los niños jugando en la calle cercana
y la flauta en la grabaciòn, en el sidì
me especializo en perder siempre
creo que desde chico me gustò siempre la derrota
soy un perdedor nato
un momento: no es tan asì
por el contrario: recuerdo que de chico, de pibe
ganè una y 1000 veces en toda clase de juegos y competencias
allà en el viejo gasòmetro, en la colonia de verano en san lorenzo
y en el patio de ciertas escuelas
ciertos o determinados establecimientos
no importa: me encanta jugar al ajedrez
aunque pierda casi siempre de la manera màs crasa e ignominiosa
siento que me pule la cabeza
y las neuronas despiertan de su letargo ...
claudio se afanò en afanarse el ajedrez
poco a poco
en una especie de delito continuo
pieza por pieza
hasta completar un ajedrez entero
de piezas de madera,
caro por cierto
jugàbamos en las tardes en la cocina de su casa
o en el parque con desconocidos
una vez el marido de la portera del edificio
me invitò a jugarlo en la porterìa. me neguè amablemente
y poco despuès el hombre falleciò
eso sucediò en mi infancia
allà lejos y hace tiempo
mi poesìa se compone de lugares comunes
frases hechas
frases trilladas
lenguas de madera
pasaron los años
volvì a jugarlo tardes enteras en una biblioteca
o en internet
pero entonces no perdìa tanto como ahora
incluso recuerdo me habìa aprendido de memoria el poema de borges
y lo recitaba en las escuelas
a grupos de alumnos que por regla general
me aplaudìan a rabiar
excepto por 2 o 3 poemas supuestamente eròticos
de girondo y trejo entre otros
que solìan molestar a algunas chicas
a pesar de haber sido escritos hace aproximadamente un siglo por lo menos
y figurar en muchas antologìas de poesìa
incluso en manuales escolares
ricos en imàgenes
algunos poemas molestaban
incomodaban
pero no ajedrez de borges
en especial la parte que dice
: dios mueve el jugador y este, la pieza
que Dios detràs de dios la trama empieza
a partir de estos versos comenzaban toda una serie y suerte de
disquisiciones diversas, vagamente filosòficas
o por lo menos metafìsicas
referidas en general a las nuevas y viejas tecnologìas
y otras cosas similares o por el estilo
heidegger mediante
o los escribìa en el pizarròn negro
hecho pedazos por el paso de los años
en aquella escuela venida a menos
y luego procedìa a analizarlos desmenuzarlos triturarlos
para mi propio peculio y goce
lo recitaba una y 1000 veces
y luego cada alumno lo leìa en voz alta
al final el poema estaba en todas nuestras cabezas
(en especial en la mìa)
por entonces no perdìa tanto jugando al ajedrez
si bien es cierto que incluso algunos alumnos solìan ganarme
aunque no por afano
no perdìa como en la guerra
a menudo, incluso
pateaba el tablero
denunciando directivos violentos
y autoritarios
mediante escritos para la supervisiòn
pero se salìan con la suya porque existìa una cadena de encubrimiento etc.
hoy pierdo siempre jugando al ajedrez en internet:
no puedo concentrarme, pierdo fàcilmente contra jòvenes principiantes
me distraigo siempre y cuando me comen a la reina chau
es un golpe psicològico devastador: sè que estoy condenado
y que perderè miserablemente la partida o partido
como tantas otras veces
siempre me he especializado en fracasos:
es mi especialidad el fracaso, mi experticia
y no me fortalece la derrota como a otros (vg. nicolàs olivari)
no aprendo nada
tropiezo siempre con las mismas piedras
las mismas palabras
mientras escucho las voces de los niños jugando en la calle cercana
y la flauta en la grabaciòn, en el sidì
me especializo en perder siempre
creo que desde chico me gustò siempre la derrota
soy un perdedor nato
un momento: no es tan asì
por el contrario: recuerdo que de chico, de pibe
ganè una y 1000 veces en toda clase de juegos y competencias
allà en el viejo gasòmetro, en la colonia de verano en san lorenzo
y en el patio de ciertas escuelas
ciertos o determinados establecimientos
no importa: me encanta jugar al ajedrez
aunque pierda casi siempre de la manera màs crasa e ignominiosa
siento que me pule la cabeza
y las neuronas despiertan de su letargo ...
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