Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Esta noche, mi amor, no hay brindis de licor sino de miradas que embriagan, un ajumarse de alma, como si tus ojos fueran el vino más denso,l a copa rota que dejo caer en el vértigo de tus palabras.
No quiero un sorbo, quiero la botella entera de tu risa, el mareo de tu perfume que se me sube al pecho, un laberinto de caricias donde pierdo el norte y me encuentro desnudo, no de ropa, sino de tiempo.
Ajumao de amor, no de trago,
la resaca aquí es el eco de tus "te quiero" flotando en mi mente.
Es como Cortázar lo escribiría, un salto al abismo sin paracaídas,
porque amar así es un club donde las reglas las inventamos en cada beso,
y la sobriedad no tiene permiso para entrar.
Sácame de este mundo sobrio, donde la vida se mide en relojes.
Vamos a bailar entre las palabras que aún no existen, a tropezarnos con el idioma que inventaremos en la cama,
donde "nosotros" no sea solo un pronombre, sino un país sin fronteras ni pasaportes.
Hoy estoy ajumao,
y el licor eres tú,
tus manos que me destilan,
tu boca que me prende fuego.
Que no termine nunca esta borrachera de amor,
porque al final de todo,
¿qué es vivir sino estar ebrio de algo que te desborda?
No quiero un sorbo, quiero la botella entera de tu risa, el mareo de tu perfume que se me sube al pecho, un laberinto de caricias donde pierdo el norte y me encuentro desnudo, no de ropa, sino de tiempo.
Ajumao de amor, no de trago,
la resaca aquí es el eco de tus "te quiero" flotando en mi mente.
Es como Cortázar lo escribiría, un salto al abismo sin paracaídas,
porque amar así es un club donde las reglas las inventamos en cada beso,
y la sobriedad no tiene permiso para entrar.
Sácame de este mundo sobrio, donde la vida se mide en relojes.
Vamos a bailar entre las palabras que aún no existen, a tropezarnos con el idioma que inventaremos en la cama,
donde "nosotros" no sea solo un pronombre, sino un país sin fronteras ni pasaportes.
Hoy estoy ajumao,
y el licor eres tú,
tus manos que me destilan,
tu boca que me prende fuego.
Que no termine nunca esta borrachera de amor,
porque al final de todo,
¿qué es vivir sino estar ebrio de algo que te desborda?