jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
con una pistolita de plástico
equipada con depósito para cargar agua
tuve la estúpida idea
de empezar a poner orden en el mundo
y he aquí la historia
de mi desquiciada gesta
para empezar tomé un barco a cuba
y llevé conmigo mi pistolita lanza agua
y cuando estuve frente a fidel
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de pasar dos meses en la cárcel
por desviacionismo burgués
volé rumbo a washington
y visité la casa blanca
y en cuanto logré acercarme a Bush
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de pagar una multa de cien dólares
por faltas a la democracia
tomé el último tren a londres
y cuando me topé con Gordon Brown
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de ser exonerado
por la flemática indiferencia del agraviado
crucé el eurotunel a francia
y pedí una audiencia con sarcozy
y mientras estábamos tomando sendos vasos de cerveza
splah splash
sendos chorritos de agua le disparé
después de ser premiado en la sorbona
por mi grandiosa demostración a favor de la libertad del espíritu
bajé en bicicleta a roma
entré al vaticano
y en la misa de mediodía un domingo
mientras benedicto alababa al señor
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
ahora purgo condena perpetua
en las viejas mazmorras debajo de la plaza de san pedro
he sido excomulgado tres veces
me azotan todos los días mañana y noche
esos dos últimos chorritos que disparé con mi pistola
fueron los que derramaron el vaso
de la tolerancia cristiana...
equipada con depósito para cargar agua
tuve la estúpida idea
de empezar a poner orden en el mundo
y he aquí la historia
de mi desquiciada gesta
para empezar tomé un barco a cuba
y llevé conmigo mi pistolita lanza agua
y cuando estuve frente a fidel
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de pasar dos meses en la cárcel
por desviacionismo burgués
volé rumbo a washington
y visité la casa blanca
y en cuanto logré acercarme a Bush
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de pagar una multa de cien dólares
por faltas a la democracia
tomé el último tren a londres
y cuando me topé con Gordon Brown
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
después de ser exonerado
por la flemática indiferencia del agraviado
crucé el eurotunel a francia
y pedí una audiencia con sarcozy
y mientras estábamos tomando sendos vasos de cerveza
splah splash
sendos chorritos de agua le disparé
después de ser premiado en la sorbona
por mi grandiosa demostración a favor de la libertad del espíritu
bajé en bicicleta a roma
entré al vaticano
y en la misa de mediodía un domingo
mientras benedicto alababa al señor
splash splash
dos chorritos de agua le disparé
ahora purgo condena perpetua
en las viejas mazmorras debajo de la plaza de san pedro
he sido excomulgado tres veces
me azotan todos los días mañana y noche
esos dos últimos chorritos que disparé con mi pistola
fueron los que derramaron el vaso
de la tolerancia cristiana...