Aprendiz de Lunas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Akelarre
Has llegado
conjurándome la sangre.
Con tu alquimia de palabras
incendias la carencia
donde se ahoga el llanto.
Tú no me alimentas de miedos
ni me das de beber la soledad.
Ahora soy una Luna pequeñita
en medio del gran cielo,
haces de la plata una hoguera,
y con la edad de los sueños
me iluminas otras vidas.
Tú me abrazas
en quimeras de loco movimiento;
pero lo haces a ti misma
porque soy del viento, tu aire.
Te ríes encima del llanto
hirviéndome el corazón en olla de deseos.
Siendo la más rica de la noche,
me haces tanto soñar
que los anhelos se suicidan.
Pero no llora la estrella
que embrujándose a un lucero
siembra de flores su estela.
Ricardo Martell
[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/17/2326423/04%20-%20Silah.mp3[/musica]
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