Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me avivo en el albor de tu presencia
en este amanecer que brilla tanto;
poniéndole a tus luces lo que canto
compongo una alborada a tu existencia.
Acudo a ti buscando resistencia
-sintiéndote no siento ni un quebranto-
y al cielo que te guarda sacrosanto
le ruego más albor y vasta ciencia.
Me ofrendo porque así lo han decidido
el hambre de tu pan, mi fe bendita
y el pecho donde cobras Tú sentido…
Embarco en tu bajel si el mar se agita
con ruda tempestad y mucho ruido
por ser su timonel el Dios que invita.
en este amanecer que brilla tanto;
poniéndole a tus luces lo que canto
compongo una alborada a tu existencia.
Acudo a ti buscando resistencia
-sintiéndote no siento ni un quebranto-
y al cielo que te guarda sacrosanto
le ruego más albor y vasta ciencia.
Me ofrendo porque así lo han decidido
el hambre de tu pan, mi fe bendita
y el pecho donde cobras Tú sentido…
Embarco en tu bajel si el mar se agita
con ruda tempestad y mucho ruido
por ser su timonel el Dios que invita.
Última edición: