Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
Fuí a tí porque sentía
ganas de verte y hablar,
de escuchar una palabra
de confianza y amistad.
Fuí a tí tan conciente
de encontrarte siempre igual...
una sonrisa en tus labios,
una chispa en tu mirar!
Llegué a tí, divagante,
ya ni siquiera jovial...
extrañada de encontrarme
sin ese amigo a la par.
Llegué a tí, y encontré
un abismo sideral:
tu mirada en el vacío
con el rictus sepulcral.
Llegué a tí y no hallé
mas que un silencio absoluto:
cenizas de una amistad
marcaban el triste luto...
Llegué solo para encontrar
el estuche de tu alma,
e imaginé crisantemos
y ví puntillas muy blancas...
No pude llegar a tí
porque la muerte sagrada
quiso más pronto llevarte
a una estrella lejana.
Amigo yo te reviviré
en mil recuerdos queridos...
y algún dia te encontraré
para que ocupes mi vacío.
ganas de verte y hablar,
de escuchar una palabra
de confianza y amistad.
Fuí a tí tan conciente
de encontrarte siempre igual...
una sonrisa en tus labios,
una chispa en tu mirar!
Llegué a tí, divagante,
ya ni siquiera jovial...
extrañada de encontrarme
sin ese amigo a la par.
Llegué a tí, y encontré
un abismo sideral:
tu mirada en el vacío
con el rictus sepulcral.
Llegué a tí y no hallé
mas que un silencio absoluto:
cenizas de una amistad
marcaban el triste luto...
Llegué solo para encontrar
el estuche de tu alma,
e imaginé crisantemos
y ví puntillas muy blancas...
No pude llegar a tí
porque la muerte sagrada
quiso más pronto llevarte
a una estrella lejana.
Amigo yo te reviviré
en mil recuerdos queridos...
y algún dia te encontraré
para que ocupes mi vacío.