Sofía Valera
Poeta recién llegado
De qué sirve esta agonía,
este aterrador silencio
el cual a diario presencio
como la noche más fría.
No hallando camino o guía
que me quite este tormento
para borrar lo que siento.
Un huesped ocupa mi alma,
algo que quita mi calma;
que al pensarla muero al momento.
A tu partida me enfrento
desvelándome en la angustia
de sentirme sola, mustia,
dejando mi débil aliento
en un sueño que reinvento
creyendo que no te has ido.
Juro y no podrá el olvido
alejarte de mis manos;
viviendo tu rostro lozano
cada que al cielo mire,
cuando a una flor respire
sintiendo que no me has dejado.
este aterrador silencio
el cual a diario presencio
como la noche más fría.
No hallando camino o guía
que me quite este tormento
para borrar lo que siento.
Un huesped ocupa mi alma,
algo que quita mi calma;
que al pensarla muero al momento.
A tu partida me enfrento
desvelándome en la angustia
de sentirme sola, mustia,
dejando mi débil aliento
en un sueño que reinvento
creyendo que no te has ido.
Juro y no podrá el olvido
alejarte de mis manos;
viviendo tu rostro lozano
cada que al cielo mire,
cuando a una flor respire
sintiendo que no me has dejado.
Última edición: