epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Desafiante y arbórea torre de Babel)
DECIMA
Babilónicos cipreses,
despertando a prima hora
al caballo de la aurora
le colocáis los arneses.
No cedéis a los reveses
que os ocasionan los vientos
y solo oís los lamentos
de las almas de difuntos.
Reales, tal vez presuntos
son así sus sufrimientos.
SONETO
Te elevas hacia el cielo, imperturbable,
tu, desafiante lanza inmarcesible
para ti el ascender no es imposible
pues cercenas espacios con tu sable.
Nutrirse de tu savia inmensurable
será de todo punto inaccesible;
es tu don un tesoro incompartible
por mucho que ello sea deseable.
Céfiros y aquilones se someten
a tu elegancia y noble gallardía
leves suspiros son lo que acometen.
Por mucho que en furor ellos aprieten
no te doblegarán por esa vía
y a ser tus servidores se someten.
DECIMA
Babilónicos cipreses,
despertando a prima hora
al caballo de la aurora
le colocáis los arneses.
No cedéis a los reveses
que os ocasionan los vientos
y solo oís los lamentos
de las almas de difuntos.
Reales, tal vez presuntos
son así sus sufrimientos.
SONETO
Te elevas hacia el cielo, imperturbable,
tu, desafiante lanza inmarcesible
para ti el ascender no es imposible
pues cercenas espacios con tu sable.
Nutrirse de tu savia inmensurable
será de todo punto inaccesible;
es tu don un tesoro incompartible
por mucho que ello sea deseable.
Céfiros y aquilones se someten
a tu elegancia y noble gallardía
leves suspiros son lo que acometen.
Por mucho que en furor ellos aprieten
no te doblegarán por esa vía
y a ser tus servidores se someten.
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