Te ofrecí mi pecho
que guardó en secreto
los primeros jazmines
y tu no los vistes.
Como pelicano, te di mi sangre
que de mi corazón surge
y tu no lo vistes.
Mis palabras salen dulces de mi boca,
mis manos desean acariciarte
y tu no lo sientes.
Ofrezco amor en mi sueño
velándote en el lecho
y tu no te pareces a mi sueño.
Del cuenco de mi alma caen flores
y no las ves.
Por mis venas corre la sangre
abrasando mi cuerpo
y tu no lo notas.
Mi boca calla, grita y ríe,
mis brazos luchan para abrazarte
y tu no te enteras.
Mi recuerdo vela sosegado,
no se posa sobre nadie ni nada,
se acurruca conmigo en la cama
y su fuerza es la mía
para caminar conmigo en la mañana
y no te enteras.
No hay sacrificio
ni para el Dios solitario
ni para ni vida plena
y yo lo siento.
Mis días son cortos
alegres calidos y con lagrimas
porque los lleno de mi agrado
y yo lo siento.
Mis años se acurrucan sobre una casa,
me besan
y me calman el alma
y yo lo siento
como flores que han brotado
acariciadas por mis cuidados.
que guardó en secreto
los primeros jazmines
y tu no los vistes.
Como pelicano, te di mi sangre
que de mi corazón surge
y tu no lo vistes.
Mis palabras salen dulces de mi boca,
mis manos desean acariciarte
y tu no lo sientes.
Ofrezco amor en mi sueño
velándote en el lecho
y tu no te pareces a mi sueño.
Del cuenco de mi alma caen flores
y no las ves.
Por mis venas corre la sangre
abrasando mi cuerpo
y tu no lo notas.
Mi boca calla, grita y ríe,
mis brazos luchan para abrazarte
y tu no te enteras.
Mi recuerdo vela sosegado,
no se posa sobre nadie ni nada,
se acurruca conmigo en la cama
y su fuerza es la mía
para caminar conmigo en la mañana
y no te enteras.
No hay sacrificio
ni para el Dios solitario
ni para ni vida plena
y yo lo siento.
Mis días son cortos
alegres calidos y con lagrimas
porque los lleno de mi agrado
y yo lo siento.
Mis años se acurrucan sobre una casa,
me besan
y me calman el alma
y yo lo siento
como flores que han brotado
acariciadas por mis cuidados.