Homar Letargo
Poeta recién llegado
Pienso que los lindos días
Son aquellos
Donde hay una chimenea encendida
Un gato soñando su primer sueño
Un cielo vulgarizando el vino con la sangre
Para nacer removiendo
El alma de las cosas
Mucho tiempo estuve afuera
Mojándome con el llanto matinal de mariposas
Huyendo inevitablemente
De los estoicos de los besos que remueven la ceniza;
Inevitablemente salgo de este mar que se hunde en su tristeza
Amarga como el sabor que brota de los sudores agrios
Y sin embargo la noche sigue sudando su calor
Reptando sus luces amarillas
Pero es otra verdad que desmiente lo vivido
Me iré a morir por un rato
Y para mañana amaneceré menos cansado que ayer
Maquinando un hueso inservible
Pero al fin estaré en casa
Tomando café caliente
Dejando que el pantano se hunda solo
Junto con el amor
Que se me olvido traerlo a casa.
Son aquellos
Donde hay una chimenea encendida
Un gato soñando su primer sueño
Un cielo vulgarizando el vino con la sangre
Para nacer removiendo
El alma de las cosas
Mucho tiempo estuve afuera
Mojándome con el llanto matinal de mariposas
Huyendo inevitablemente
De los estoicos de los besos que remueven la ceniza;
Inevitablemente salgo de este mar que se hunde en su tristeza
Amarga como el sabor que brota de los sudores agrios
Y sin embargo la noche sigue sudando su calor
Reptando sus luces amarillas
Pero es otra verdad que desmiente lo vivido
Me iré a morir por un rato
Y para mañana amaneceré menos cansado que ayer
Maquinando un hueso inservible
Pero al fin estaré en casa
Tomando café caliente
Dejando que el pantano se hunda solo
Junto con el amor
Que se me olvido traerlo a casa.