roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Al final de la jornada
cuando las luces se extinguen
al oriente de mi destino
descubro lo que siempre supe,
la historia de los abuelos
en el devenir del tiempo
la búsqueda desesperada
de una respuesta
que no llego en las plegarias
ni en los ayunos de sacrificio.
Es el final de la jornada.
mas no el final de la existencia
por qué el alma volará
en despertares nuevos.
Y ya no será la sala grande
del teatro de la imaginación
sino la interna comunión
del hombre
y de lo que quede de su fe.
Al final de la jornada
quedará atrás la fantasía.
la ilusión del poder,
y el reflejo de la riqueza
los lamentos de pobreza,
y los espejismos de la soledad.
Al final de la jornada
no habrá más conjeturas
sabrás la verdad y el camino
no importa si crees o no,
todo habrá terminado
todo estará consumado.
Lo que hiciste será pasado
solo
deberemos seguir las huellas
de los que caminaron antes
deja que el alma vuele
y no desesperes
que alguien te espera
al final de tu jornada.
cuando las luces se extinguen
al oriente de mi destino
descubro lo que siempre supe,
la historia de los abuelos
en el devenir del tiempo
la búsqueda desesperada
de una respuesta
que no llego en las plegarias
ni en los ayunos de sacrificio.
Es el final de la jornada.
mas no el final de la existencia
por qué el alma volará
en despertares nuevos.
Y ya no será la sala grande
del teatro de la imaginación
sino la interna comunión
del hombre
y de lo que quede de su fe.
Al final de la jornada
quedará atrás la fantasía.
la ilusión del poder,
y el reflejo de la riqueza
los lamentos de pobreza,
y los espejismos de la soledad.
Al final de la jornada
no habrá más conjeturas
sabrás la verdad y el camino
no importa si crees o no,
todo habrá terminado
todo estará consumado.
Lo que hiciste será pasado
solo
deberemos seguir las huellas
de los que caminaron antes
deja que el alma vuele
y no desesperes
que alguien te espera
al final de tu jornada.