Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Al final del día soy un vaso bebido,
un camino largamente andado,
también un plato de comida
servido con esmero en la mesa,
soy un abanico en su movimiento
monolítico.
Soy una vivencia de las sales
que me hacen saltar la lengua,
un fallido intento por enderezar
los duros calcios del hueso oscilado.
Soy el valle
desde aquel punto que llamamos
vida.
Al final
soy la sombra,
la piedra del estomago
la ley escrita del amor
la figurativa promesa
de las horas, soy la puerta
que se cierra con mis intenciones
ya cansadas...
un camino largamente andado,
también un plato de comida
servido con esmero en la mesa,
soy un abanico en su movimiento
monolítico.
Soy una vivencia de las sales
que me hacen saltar la lengua,
un fallido intento por enderezar
los duros calcios del hueso oscilado.
Soy el valle
desde aquel punto que llamamos
vida.
Al final
soy la sombra,
la piedra del estomago
la ley escrita del amor
la figurativa promesa
de las horas, soy la puerta
que se cierra con mis intenciones
ya cansadas...