spider88_18
Poeta recién llegado
AL FINAL
El mar oscuro, eterno,
para que me sumerja en sus olas salinas,
y me inunde de recuerdos
que el viento ha arrastrado
y mezclado con la blanca espuma
yo la he visto mecerse en
arenas mansas, con claveles en los ojos!
yo me he visto madrugar suspiros...
la noche a la que vine no tiene luna,
solo espesas brumas, y entonces
a quien acudirás, cuando cayada la bahía
despida a los barqueros
y retornen los vientos del olvido?
Quedará el solo reflejo,
hondo y misterioso sumergido en los espejos,
buscando un rostro; y no hallaras
Se va de ti mi cuerpo,
se quedan las manos yertas.
siempre silenciosa, como una blanca
muerte,la tragedia
las sordas madrugadas secas,
heridas por el insomnio y el sonido
automotriz de una despedida,
nos relega a la espera
pero ya no!,
en el horizonte se extienden las velas,
ya la mar escoge su bravía tonada
y llena las almas de alaridos feroces.
En vano te busco, en vano me llamas,
ya la noche más larga nos envuelve
en una borrasca de sombras.
Vibran aun en nuestras carnes
los sonidos ásperos del orgullo
que todo lo ciega
El resto queda en la mirada,
llena de hondas tristezas,
el resto queda en las miserias
escupidas al viento
el resto al final
se lo lleva la nada.
FEDE 10/02/2013
para que me sumerja en sus olas salinas,
y me inunde de recuerdos
que el viento ha arrastrado
y mezclado con la blanca espuma
yo la he visto mecerse en
arenas mansas, con claveles en los ojos!
yo me he visto madrugar suspiros...
la noche a la que vine no tiene luna,
solo espesas brumas, y entonces
a quien acudirás, cuando cayada la bahía
despida a los barqueros
y retornen los vientos del olvido?
Quedará el solo reflejo,
hondo y misterioso sumergido en los espejos,
buscando un rostro; y no hallaras
Se va de ti mi cuerpo,
se quedan las manos yertas.
siempre silenciosa, como una blanca
muerte,la tragedia
las sordas madrugadas secas,
heridas por el insomnio y el sonido
automotriz de una despedida,
nos relega a la espera
pero ya no!,
en el horizonte se extienden las velas,
ya la mar escoge su bravía tonada
y llena las almas de alaridos feroces.
En vano te busco, en vano me llamas,
ya la noche más larga nos envuelve
en una borrasca de sombras.
Vibran aun en nuestras carnes
los sonidos ásperos del orgullo
que todo lo ciega
El resto queda en la mirada,
llena de hondas tristezas,
el resto queda en las miserias
escupidas al viento
el resto al final
se lo lleva la nada.
FEDE 10/02/2013