Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pues al fondo del camino,
hay un sol que se levanta,
mi cuerpo cansado y roto,
de la oscura noche se alza.
Y de nuevo a la aventura
con firme tesón se lanza.
Atrás quedan llantos, penas,
sin ataduras el alma.
Dejando que llegue al rostro,
blanca luz de la mañana,
dispuesto a la vida voy,
emoción en la jornada.
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