titiritero
Poeta asiduo al portal
Se oyó un rugido...
El canto se hizo noche
y la mar de hielo.
Apuntaron...
Y en el paredón la sangre se hizo estrellas.
Al ritmo de los fusiles tu alma vuela
sobre la testa de los cuchillos
sobre nuestros anhelos
que se hicieron hiedra.
Dispararon...
Cuatro palas te enterraron
y mil versos se expandieron,
aplastando los cañones,
aplastando el suelo.
El canto se hizo noche
y la mar de hielo.
Apuntaron...
Y en el paredón la sangre se hizo estrellas.
Al ritmo de los fusiles tu alma vuela
sobre la testa de los cuchillos
sobre nuestros anhelos
que se hicieron hiedra.
Dispararon...
Cuatro palas te enterraron
y mil versos se expandieron,
aplastando los cañones,
aplastando el suelo.