Esa gracia de Cádiz quién tuviera,
y vestir las verdades de colores,
que al rubor de la luz los ruiseñores,
a poniente le entonen su habanera.
Es tu burla andaluza y verdadera
chirigota cargada de alfajores,
ocre miel, que libada de dulzores
encarcelan la mosca zalamera.
La mentira es un dardo envenenado.
No es laurel en la fronda del paisaje
ni sus hojas coronan un reinado;
son las fatuas palabras sin bagaje
al vacío de un sueño amortajado
y sin duda una carga para el viaje.
PepeSori
enero 2020
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