A mi no me has corregido nunca, Maramín, y de verdad lo deseo, sólo me cuesta pedir las cosas.
Y si lo haces, que en público sea, sería un honor, pero si son inleíbles, mejor ni mires -que verguenza-
Tus estrellas, me gustan las cosas claras
Mi respeto, también.
Ya sabes que te leo, amiga Margarita, y cuando ha hecho falta te he señalado lo que me parecía mejorable, en realidad no son muchos los engereídos, pero haberlos haylos...::
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:: ,pero a la larga le aprendes y cuando cuenta te das de que si sabés poco o mucho es a costa de las criticas constructivas,pués en vez de paellazos ,le harias una paella de marisquito.::