Darkshade
Poeta adicto al portal
Alba serena que besas auroras
dame la calma que necesito ahora;
un poco de abrigo para el alma,
sé mi manta en noche oscura.
¿No te das cuenta que no puedo?
He quedado varado con la luz de tu mirada,
que la gracia que en ella veo
me cautiva esta madrugada.
Volvióse amargo sueño y tiempo
el olvido se encargó de engavetar recuerdos,
pero aún mi anhelo no ha muerto
y me obliga a ceder en mi lamento.
Sacudirme ahora quiero el recuerdo
y despertar mi ser en otra historia;
porque la gloria no llega del cielo,
tanto menos cuando el infierno hace victoria.
dame la calma que necesito ahora;
un poco de abrigo para el alma,
sé mi manta en noche oscura.
¿No te das cuenta que no puedo?
He quedado varado con la luz de tu mirada,
que la gracia que en ella veo
me cautiva esta madrugada.
Volvióse amargo sueño y tiempo
el olvido se encargó de engavetar recuerdos,
pero aún mi anhelo no ha muerto
y me obliga a ceder en mi lamento.
Sacudirme ahora quiero el recuerdo
y despertar mi ser en otra historia;
porque la gloria no llega del cielo,
tanto menos cuando el infierno hace victoria.
Con los gritos tan ansiados
floreciendo en nuestras bocas
el idioma incomprensible
que sólo el alma transmite.
En los labios del deseo
acaricia una promesa
amarte sin dejar tiempo
a que alba te amanezca.
Nada del pasado me alienta
la tristeza está dentro y revienta…
Alba, sé piadosa, baña mi alma
y endúlzame nuevamente las mañanas.
No seré la ola en tu roca,
ni la poca sal en tu arena…
Búho de Minerva mi espíritu desemboca:
su partida será también tu condena.
¿Qué condena mencionas
si a los dos nos han marcado
con molestas ideas burlonas
que de a poco nos han alejado?
Ingenuos hicimos montañas
de palabras malintencionadas,
cuánto vacío se adentra
quedando la duda en el alma…
floreciendo en nuestras bocas
el idioma incomprensible
que sólo el alma transmite.
En los labios del deseo
acaricia una promesa
amarte sin dejar tiempo
a que alba te amanezca.
Nada del pasado me alienta
la tristeza está dentro y revienta…
Alba, sé piadosa, baña mi alma
y endúlzame nuevamente las mañanas.
No seré la ola en tu roca,
ni la poca sal en tu arena…
Búho de Minerva mi espíritu desemboca:
su partida será también tu condena.
¿Qué condena mencionas
si a los dos nos han marcado
con molestas ideas burlonas
que de a poco nos han alejado?
Ingenuos hicimos montañas
de palabras malintencionadas,
cuánto vacío se adentra
quedando la duda en el alma…
Mary C. López; CaballeroNegro; Armonía; Darkshade.
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