ivan grillet
Poeta adicto al portal
Para, y óyeme ! Oh gran sol!,
yo te saludo , y estático ante tí,
me atrevo a hablarte,
te admiro al contemplar tu luz,
de dorados limites de oriente,
que son perlas del océano,
al término asombroso del occidente;
Las orlas de tu ardiente vestidura tiendes en pompa,
augusto y soberano,
y al mundo bañas con tu lumbre pura,
tranquilo subes al cenit dorado,
al regio trono,
en la mitad del cielo de vivas llamas,
y esplendor ornado,
y desde allí, rápido precipitas,
tu rica y encendida cabellera,
en el seno de la mar trémula agitas;
Tu esplendor se oculta,
y el ya pasado día,con otros mil,
la eternidad sepulta;
Goza tu juventud y hermosura,
!Oh sol!,
allá en la eternidad también desciendas.
yo te saludo , y estático ante tí,
me atrevo a hablarte,
te admiro al contemplar tu luz,
de dorados limites de oriente,
que son perlas del océano,
al término asombroso del occidente;
Las orlas de tu ardiente vestidura tiendes en pompa,
augusto y soberano,
y al mundo bañas con tu lumbre pura,
tranquilo subes al cenit dorado,
al regio trono,
en la mitad del cielo de vivas llamas,
y esplendor ornado,
y desde allí, rápido precipitas,
tu rica y encendida cabellera,
en el seno de la mar trémula agitas;
Tu esplendor se oculta,
y el ya pasado día,con otros mil,
la eternidad sepulta;
Goza tu juventud y hermosura,
!Oh sol!,
allá en la eternidad también desciendas.