El sol siempre ha sido una mancha
en el tiempo de los dos
que nos daba una esperanza
hacia más fácil llevar
el peso de nuestro rencor;
no elegimos a quien amar
ni como,
ni cuando;
todo el mundo libra sus propias guerras
batallas eternas
queriendo ser tomados en cuenta
amar y ser amados
mientras el corazón lentamente se marchita
como una flor en la nieve
buscando un rayo de sol
siempre en peligro de muerte
no son suficientes espinas
para aislarla del dolor;
intento dejar atrás
las voces que me persiguen
y no me dejan en paz
seguir tú luz,
somos tan vulnerables
insignificantes
otro domingo cualquiera
que pasa por el ojo de la aguja
y salta como el botón de tu blusa y mi pantalón
antes de desnudarnos
besarnos como sonámbulos
y luego hacer el amor.
Pasó lo que tenía que pasar
oí tus gemidos
jadié por el triunfo
sometimos el alma del otro
y extenuados caímos los dos;
no se cambia nuestro destino
se aprende a vivir con el
no quiero ver bajo la cama
los fantasmas blancos del pasado
no quisiera asomarme a la ventana
mirar la oscuridad de una noche sin estrellas
revelando la luna llena
totalmente gris
agonizando, ya casi muerta,
apagándose hasta dejar el cielo
en un completo vacío
de color negro;
Hoy mientras toco a solas
las notas de esta vieja guitarra
(pensando que ella eres tú)
por fin salen las palabras
reprimidas de mi voz
torcida y desafinada
como un vidrio que se quiebra
cuando ya no tengo nada
que contenga este dolor;
hay sonidos que te transportan
música que llega al alma
en la forma de agonía
hasta quebrar toda el alma;
se siente bien estar a la deriva
no tener rumbo
ser llevado por las olas
al mar profundo
he dejado atrás tu mundo
cubierto de árboles secos
ramas que muestran sus pústulas
manos que piden ayuda
ocultas por la penumbra.
Todos ven hacia adelante
yo miro atrás
llevo tiempo sin llorar
será porque no tengo esperanzas
escucho una mariposa volar
batir sus alas al límite
ha perdido sus colores
luchando contra el viento y contra el mar
le queda tan poco tiempo
y es tan espeso el cristal
que la ha tenido atrapada
robando su libertad;
incluso el mar tiene limites
no existe tal libertad
la mente está prisionera
paseando en el boulevard
gritando sobre la vida
mostrando los pies descalzos
el corazón abierto...
Cómo llegamos a esto
siento el frio que recorre mi cuerpo
caras que flotan en las aguas traicioneras
hojas resistiendo a la tormenta
almas flotando en el espacio
queriendo ser admiradas
de acuerdo a su valor;
quisiera poder serte fiel
como un perro callejero
pero tengo espíritu de gato
nunca tuve un dueño
un camino a recorrer
un hogar para regresar
un amor verdadero
un destino cierto
o algo más para dar
que no sea arena
para el reloj...
en el tiempo de los dos
que nos daba una esperanza
hacia más fácil llevar
el peso de nuestro rencor;
no elegimos a quien amar
ni como,
ni cuando;
todo el mundo libra sus propias guerras
batallas eternas
queriendo ser tomados en cuenta
amar y ser amados
mientras el corazón lentamente se marchita
como una flor en la nieve
buscando un rayo de sol
siempre en peligro de muerte
no son suficientes espinas
para aislarla del dolor;
intento dejar atrás
las voces que me persiguen
y no me dejan en paz
seguir tú luz,
somos tan vulnerables
insignificantes
otro domingo cualquiera
que pasa por el ojo de la aguja
y salta como el botón de tu blusa y mi pantalón
antes de desnudarnos
besarnos como sonámbulos
y luego hacer el amor.
Pasó lo que tenía que pasar
oí tus gemidos
jadié por el triunfo
sometimos el alma del otro
y extenuados caímos los dos;
no se cambia nuestro destino
se aprende a vivir con el
no quiero ver bajo la cama
los fantasmas blancos del pasado
no quisiera asomarme a la ventana
mirar la oscuridad de una noche sin estrellas
revelando la luna llena
totalmente gris
agonizando, ya casi muerta,
apagándose hasta dejar el cielo
en un completo vacío
de color negro;
Hoy mientras toco a solas
las notas de esta vieja guitarra
(pensando que ella eres tú)
por fin salen las palabras
reprimidas de mi voz
torcida y desafinada
como un vidrio que se quiebra
cuando ya no tengo nada
que contenga este dolor;
hay sonidos que te transportan
música que llega al alma
en la forma de agonía
hasta quebrar toda el alma;
se siente bien estar a la deriva
no tener rumbo
ser llevado por las olas
al mar profundo
he dejado atrás tu mundo
cubierto de árboles secos
ramas que muestran sus pústulas
manos que piden ayuda
ocultas por la penumbra.
Todos ven hacia adelante
yo miro atrás
llevo tiempo sin llorar
será porque no tengo esperanzas
escucho una mariposa volar
batir sus alas al límite
ha perdido sus colores
luchando contra el viento y contra el mar
le queda tan poco tiempo
y es tan espeso el cristal
que la ha tenido atrapada
robando su libertad;
incluso el mar tiene limites
no existe tal libertad
la mente está prisionera
paseando en el boulevard
gritando sobre la vida
mostrando los pies descalzos
el corazón abierto...
Cómo llegamos a esto
siento el frio que recorre mi cuerpo
caras que flotan en las aguas traicioneras
hojas resistiendo a la tormenta
almas flotando en el espacio
queriendo ser admiradas
de acuerdo a su valor;
quisiera poder serte fiel
como un perro callejero
pero tengo espíritu de gato
nunca tuve un dueño
un camino a recorrer
un hogar para regresar
un amor verdadero
un destino cierto
o algo más para dar
que no sea arena
para el reloj...