Hola, José. Gracias por compartir este soneto que encierra este sentimiento tuyo que me resulta tan curioso.
Seguramente la lectura no es imprescindible para hacer poesía. ¡Cuántas personas analfabetas hemos conocido que son capaces de inventar preciosos versos de carácter popular! Poesía silvestre que brota en estado puro.
Pero si no quieres quedarte ahí, la lectura resultará tan imprescindible como el entrenamiento y la técnica en el deportista. Rafa Nadal no es quien es sólo por tener cualidades innatas envidiables, sino por el durísimo y sacrificado trabajo que ha hecho durante toda su vida. ¿De qué le habrían valido sus dotes sin el trabajo y el entrenamiento? Pues yo creo que la lectura es como el entrenamiento del poeta. Evidentemente no todos vamos a ocupar el puesto de Rafa Nadal, pero antes del número uno hay muchos puestos. Incluso quien ocupe el último puesto, si lo ha conseguido trabajando y esforzándose, merece mi reconocimiento.
No sé muy bien la razón, pero últimamente se están levantando por este foro unos vientecillos que se regocijan haciendo apología de la ignorancia: que lo importante es el mensaje del poema, que nos dejemos ya de urgar en las tripas del verso, que menos imitar a los poetas del pasado y más hacer poesía del siglo XXI... y cosas parecidas. Yo no lo alcanzo a entender. A mí me gusta leer y estudiar.
Nuestro ilustre paisano Ángel Ganivet escribió en 1896, en su obra "Granada la bella", esta frase que cito siempre que puedo:
Cuanto más barato [es el papel], mayor es la venta, se escribe más y se lee menos.
"Se escribe más y se lee menos". Lo que él no se podía imaginar es que un siglo después, en la era digital, íbamos a tener todo el "papel" del mundo a un precio más que asequible. Fue profeta sin saberlo.
Yo, a partir de la frase de nuestro paisano, suelo definir el cultismo como "aquella poética en que se lee mucho más de lo que se escribe".
Gracias por tocar temas tan interesantes en tus poemas. Saludos.