El Ángel Inexistente
Poeta recién llegado
La pluma hoy escribe una historia más propia de él
de un ángel que se avergüenza de su existencia
de vivir en un mundo de paz inestable e infiel
estando en un incómodo y obligado estado de inercia.
Maldice existir, y por eso quiso volar sobre el viento
con sus alas de sueños, más allá de los infiernos
más allá de los cielos, de las estrellas, en un simple intento
de abandonar su vana existencia, de escritos tiernos.
Tan tiernos son que una simple llama puede quemarlos
reducir todo lo que un ángel expresa a mísero humo
el mismo que surge de la condena de entes que había que matarlos
por el simple hecho de intentar unir con su paz todos los pueblos en uno.
¿Es por eso por lo que hacéis arder mis alas? ¿Por desear el bien?
¿Por eso me condenáis al dolor? Que vuestro dios os salve
porque yo os condenaré al sueño eterno, por vuestro bien
y no a quemar vuestras almas donde vosotros mis alas en balde.
Mientras mis sueños existan en mi mundo, podré seguir volando
porque mis alas están construídas con mis sueños más alados
y no con el acero con el que coinstruís máquinas que viven matando
¿o la culpa es de la naturaleza, que las dio a los que en jaulas encerrados?
Disparadme con vuestras armas, sorprendedme, desaladme
así me callaré y mis verdades dejarán de taladrar en vuestras mentes
así se harán vuestros sueños deshaciendo los míos... matadme...
pero luego no preguntéis dónde quedó vuestra razón, asesinos de gentes.
Cuando yo deje de existir, lo haré tranquilo, me iré decidido
porque sé que en el agua no sólo yacen mis lágrimas
sino las de aquellos que luchan por continuar mi cometido
y que acabarán con esta corrupción para que no mueran más.
de un ángel que se avergüenza de su existencia
de vivir en un mundo de paz inestable e infiel
estando en un incómodo y obligado estado de inercia.
Maldice existir, y por eso quiso volar sobre el viento
con sus alas de sueños, más allá de los infiernos
más allá de los cielos, de las estrellas, en un simple intento
de abandonar su vana existencia, de escritos tiernos.
Tan tiernos son que una simple llama puede quemarlos
reducir todo lo que un ángel expresa a mísero humo
el mismo que surge de la condena de entes que había que matarlos
por el simple hecho de intentar unir con su paz todos los pueblos en uno.
¿Es por eso por lo que hacéis arder mis alas? ¿Por desear el bien?
¿Por eso me condenáis al dolor? Que vuestro dios os salve
porque yo os condenaré al sueño eterno, por vuestro bien
y no a quemar vuestras almas donde vosotros mis alas en balde.
Mientras mis sueños existan en mi mundo, podré seguir volando
porque mis alas están construídas con mis sueños más alados
y no con el acero con el que coinstruís máquinas que viven matando
¿o la culpa es de la naturaleza, que las dio a los que en jaulas encerrados?
Disparadme con vuestras armas, sorprendedme, desaladme
así me callaré y mis verdades dejarán de taladrar en vuestras mentes
así se harán vuestros sueños deshaciendo los míos... matadme...
pero luego no preguntéis dónde quedó vuestra razón, asesinos de gentes.
Cuando yo deje de existir, lo haré tranquilo, me iré decidido
porque sé que en el agua no sólo yacen mis lágrimas
sino las de aquellos que luchan por continuar mi cometido
y que acabarán con esta corrupción para que no mueran más.