nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Existe un trozo de vida para cada cosa,
una pausa incomprensible
que sujeta los pedazos
que contiene un instante.
Porque eso somos;
instantes cabizbajos
que naufragan sobre el pecho
de cada día.
Pintamos con tiza
horizontes desiguales
y nos tatuamos en los ojos
unas alas taladas
aún siendo presos
de las ruinas del rosal.
Ilustramos nuestra mirada
con sangre descorazonadora
de todos los tamaños
y como una manada inofensiva
destetamos del mundo
aquellas flores heridas
que un día besaron
su límpido trozo
de vida...
No a las guerras.
Las almas sólo viven
de un puñado de instantes.
Instantes de luz.
Nuna.
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