Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Algunas veces mirando al brillante cielo
te sientes libre y descubres la nube blanca,
que va pasando y pequeña no siente miedo
del amplio espacio que calla y tranquila avanza.
La suave brisa refresca tu piel dormida
y aquella nube tranquila varía su forma,
le pide al viento le lleve hasta la colina
y el viento mira tus ojos y suave sopla.
Y luego aprecias el paso de un ave libre
y ves sus alas subir y bajar despacio,
en pleno vuelo parece poder dormirse
y son sus alas quimeras en ti volando.
Aquella nube se va desapareciendo
y el ave inmóvil se pierde tras la colina,
se van las nubes, las luces del sol y el viento
y son recuerdo tus alas desvanecidas.
te sientes libre y descubres la nube blanca,
que va pasando y pequeña no siente miedo
del amplio espacio que calla y tranquila avanza.
La suave brisa refresca tu piel dormida
y aquella nube tranquila varía su forma,
le pide al viento le lleve hasta la colina
y el viento mira tus ojos y suave sopla.
Y luego aprecias el paso de un ave libre
y ves sus alas subir y bajar despacio,
en pleno vuelo parece poder dormirse
y son sus alas quimeras en ti volando.
Aquella nube se va desapareciendo
y el ave inmóvil se pierde tras la colina,
se van las nubes, las luces del sol y el viento
y son recuerdo tus alas desvanecidas.