Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caen montañas estrepitosas de un
cielo con moretones amarillos y
gaseosos, así como cuando sucumbió
un pecado y se comió un camarón
relleno de vidrios molidos.
Y esas montañas que caen ruidosas
se confunden fácilmente con barullos
rotos en configuraciones de cuadros
muy mal hechos, esas montañas se
desgajan y caen sobre azoteas y los
perros se escapan de las casas, por que
montones de tierra roja se amontonan
en los penales muertos.
Llévame a donde no haya huesos
y donde los maxilares sean de guerra
y de hierro, donde la sangre sea
rosa y cupido no fastidie el catorce
de febrero.
La bruja negra se ha ido para siempre
se llevó los cabellos eternos y... Del cielo
caen huecos y arañones de porcelanas
y ladrones de poca monta.
Pasan cosas siempre, llenas de arrepentidos
llenas de duraznos podridos, atrapados en
una sala de emergencia, y una risa se oye
profundo atada a un alambre de púas en
la frontera y es deportada la risa esa
por que su pasaporte venció en los años
cincuenta.
Los sueños mueren igual que ella
y las montañas se hacían colinas
extinguidas por resbaladillas nunca
usadas... Niñez caducada hace milenios
y descubrí que yo siempre tuve alas.
Yo sigo buscando mi rompecabezas
de Blanca Nieves, pura sensación térmica
de veranos opacados... Pura algarabía negra
que se tiñe de gris con el olor de los cigarros
mientras el humo escapa y ella sigue sollozando.
cielo con moretones amarillos y
gaseosos, así como cuando sucumbió
un pecado y se comió un camarón
relleno de vidrios molidos.
Y esas montañas que caen ruidosas
se confunden fácilmente con barullos
rotos en configuraciones de cuadros
muy mal hechos, esas montañas se
desgajan y caen sobre azoteas y los
perros se escapan de las casas, por que
montones de tierra roja se amontonan
en los penales muertos.
Llévame a donde no haya huesos
y donde los maxilares sean de guerra
y de hierro, donde la sangre sea
rosa y cupido no fastidie el catorce
de febrero.
La bruja negra se ha ido para siempre
se llevó los cabellos eternos y... Del cielo
caen huecos y arañones de porcelanas
y ladrones de poca monta.
Pasan cosas siempre, llenas de arrepentidos
llenas de duraznos podridos, atrapados en
una sala de emergencia, y una risa se oye
profundo atada a un alambre de púas en
la frontera y es deportada la risa esa
por que su pasaporte venció en los años
cincuenta.
Los sueños mueren igual que ella
y las montañas se hacían colinas
extinguidas por resbaladillas nunca
usadas... Niñez caducada hace milenios
y descubrí que yo siempre tuve alas.
Yo sigo buscando mi rompecabezas
de Blanca Nieves, pura sensación térmica
de veranos opacados... Pura algarabía negra
que se tiñe de gris con el olor de los cigarros
mientras el humo escapa y ella sigue sollozando.