abcd
Poeta adicto al portal
Entonces yo te quiero mucho,
no por tus ojos cansados, tan verdes y atentos,
no por tus manos de misa, lunares y paz,
no,
yo te quiero mucho porque a tu lado he vuelto a quererme.
Aunque a veces se sacrifica libertad,
y me canso, y me siento triste,
y pongo la cara en la pared,
para que alguien más orgulloso me aplaste,
como un mosquito,
como un humano que ama sin tener razón.
Y eso es feliz.
Yo te quiero mucho,
con suficiente o con poca agua,
estés blanca o de azúcar pura,
yo te quiero porque haces bien el té
y me escribes cuando nadie me respira
y me sostienes la mirada cuando todos me miran.
Aunque, pequeña amada,
el pasado sea nuestro mejor enemigo,
cuando mañana usemos guantes
tengamos siempre debajo una foto de nuestro primer olvido.
Yo te quiero mucho,
porque en días así no necesito la estufa,
y mis pies fríos
saltan de esquina a esquina peleando en tus pestañas.
Y es tan simple como llenar un vaso de vino,
como tomarlo,
como pedir mas.
no por tus ojos cansados, tan verdes y atentos,
no por tus manos de misa, lunares y paz,
no,
yo te quiero mucho porque a tu lado he vuelto a quererme.
Aunque a veces se sacrifica libertad,
y me canso, y me siento triste,
y pongo la cara en la pared,
para que alguien más orgulloso me aplaste,
como un mosquito,
como un humano que ama sin tener razón.
Y eso es feliz.
Yo te quiero mucho,
con suficiente o con poca agua,
estés blanca o de azúcar pura,
yo te quiero porque haces bien el té
y me escribes cuando nadie me respira
y me sostienes la mirada cuando todos me miran.
Aunque, pequeña amada,
el pasado sea nuestro mejor enemigo,
cuando mañana usemos guantes
tengamos siempre debajo una foto de nuestro primer olvido.
Yo te quiero mucho,
porque en días así no necesito la estufa,
y mis pies fríos
saltan de esquina a esquina peleando en tus pestañas.
Y es tan simple como llenar un vaso de vino,
como tomarlo,
como pedir mas.