abcd
Poeta adicto al portal
Siguiendo los sueños ningún puente aparece.
¡Qué larga es la tristeza!
Y sin embargo, es tan bonito no tener un destino cierto.
Dicen que me he inventado un mundo que jamás existirá,
dicen que no dicen nada, pero yo lo escucho todo.
Yo mismo me reto por intentar pertenecer a un cuadro sin ausentes ni presentes.
El gran mañana es de vientos fuertes.
Hace falta que un árbol caiga para que las flores aprendan a caminar, volar, también quizás soñar.
El silencio y mis ojos están cansados de mirar.
Todo o casi todo es mar, porque se va, porque no existe.
Y moja, la vida moja, la vida es ir hacia dentro con los miedos afuera y al sol.
Cuando se cierre el cielo y ninguna nube tenga alma,
yo si tendré un color,
pero cuando no sea de sombras el iris de sus recuerdos yo no podré llorar.
Estoy asustado y corro treinta minutos diarios como si huir fuese cambiar,
pienso en tantas falsas emociones que mi imaginación colapsa con el sistema nervioso una y otra vez.
Debería construir un puente,
debería no despertar.
¡Qué larga es la tristeza!
Y sin embargo, es tan bonito no tener un destino cierto.
Dicen que me he inventado un mundo que jamás existirá,
dicen que no dicen nada, pero yo lo escucho todo.
Yo mismo me reto por intentar pertenecer a un cuadro sin ausentes ni presentes.
El gran mañana es de vientos fuertes.
Hace falta que un árbol caiga para que las flores aprendan a caminar, volar, también quizás soñar.
El silencio y mis ojos están cansados de mirar.
Todo o casi todo es mar, porque se va, porque no existe.
Y moja, la vida moja, la vida es ir hacia dentro con los miedos afuera y al sol.
Cuando se cierre el cielo y ninguna nube tenga alma,
yo si tendré un color,
pero cuando no sea de sombras el iris de sus recuerdos yo no podré llorar.
Estoy asustado y corro treinta minutos diarios como si huir fuese cambiar,
pienso en tantas falsas emociones que mi imaginación colapsa con el sistema nervioso una y otra vez.
Debería construir un puente,
debería no despertar.