abcd
Poeta adicto al portal
Entonces soy yo,
es culpa mía,
yo imagino alma en tu alma,
fuego en tu fuego,
yo imagino que puedo ser sueño del terror en tus manos.
Que estúpido, que errante,
al mirar invento colores
y tu, tu no necesitas más que cenizas y oscuridad.
Lo exacto, lo que eres tu en el horizonte,
no tiene peso, ni voz,
no lleva cuerpo el camino de tu sol en las palabras.
A veces, amanecer es querer ahorcar el silencio con algún cable,
o tirar la ventana, ya no ver nada del exterior.
Armonizar la figura interior es dejar lo adolescente,
es perpetuar un invalido instante de desamor.
Nada más brusco que la amistad,
esa amnistía de risa y cotidianidad
es el único pecado que no salva , que no amanece sin sed.
Yo te pienso, con mucho odio te pienso,
como en el primer como en el último día.
Tu alma pronto dejará de ser alma,
y un poco seré culpable cuando ya no te extrañe mi soledad.
es culpa mía,
yo imagino alma en tu alma,
fuego en tu fuego,
yo imagino que puedo ser sueño del terror en tus manos.
Que estúpido, que errante,
al mirar invento colores
y tu, tu no necesitas más que cenizas y oscuridad.
Lo exacto, lo que eres tu en el horizonte,
no tiene peso, ni voz,
no lleva cuerpo el camino de tu sol en las palabras.
A veces, amanecer es querer ahorcar el silencio con algún cable,
o tirar la ventana, ya no ver nada del exterior.
Armonizar la figura interior es dejar lo adolescente,
es perpetuar un invalido instante de desamor.
Nada más brusco que la amistad,
esa amnistía de risa y cotidianidad
es el único pecado que no salva , que no amanece sin sed.
Yo te pienso, con mucho odio te pienso,
como en el primer como en el último día.
Tu alma pronto dejará de ser alma,
y un poco seré culpable cuando ya no te extrañe mi soledad.