abcd
Poeta adicto al portal
Voy a elevar el pensamiento machista,
a tal punto de confundir mi sexualidad.
Eso es contradictorio desde la raíz,
pero me quiero reír de alguien que piense al revés
y olvidar que todas las mujeres lastiman.
¡Qué infantil soy a veces!
Me dan ganas de autopatearme las bolas.
No va más eso de comprar alcohol,
a las drogas, a todo hay que decir no.
La mejor terapia para no hacer terapia
es el estatus de clínicamente distante.
Habrá que adorar otras mentiras,
los columpios, los tobaganes serán para follar el alma.
Los misterios del cuerpo no abrirán nunca más túneles rubios,
claros, turbios.
Voy a utilizar como insulina trivialidades modernas,
en veinte días empieza el mundial
y el odio que hoy siento por Brasil será potenciado.
Voy a cubrir el yo lírico con deidades espontáneas,
los ositos de goma me invitarán a fiestas,
las manos de mujeres gordas me tenderán ahora la cama.
No importa tanto que el sol no sea un sueño,
lo que hace la vida con quienes perdemos
es ganar libertades que los ganadores no entenderían.
Salir del agujero es mucho más fácil sin alas,
no se dan cuenta que el espacio es siempre hacia dentro.
Es hermoso no tener control del tiempo,
las ecuaciones emocionales,
las calles vestidas de amarillo,
los niños con bufanda y gorrito descocido.
Es hermoso tener congelada la nariz,
abrir la heladera y encontrar lentejas y no arroz,
perder los ojos en un rostro de flor tibia.
Las posibilidades para resurgir están en todas partes,
no dejemos los pobres de ser ricos en la mente,
hagamos del arte una almohada mágica
y abramos todas las ventanas del cuerpo
que aunque mañana quizá no sea nuestro día,
en agosto, setiembre o mayo del año que viene
si podamos salir orgullosos con la melancolía arrugada en el pantalón.
a tal punto de confundir mi sexualidad.
Eso es contradictorio desde la raíz,
pero me quiero reír de alguien que piense al revés
y olvidar que todas las mujeres lastiman.
¡Qué infantil soy a veces!
Me dan ganas de autopatearme las bolas.
No va más eso de comprar alcohol,
a las drogas, a todo hay que decir no.
La mejor terapia para no hacer terapia
es el estatus de clínicamente distante.
Habrá que adorar otras mentiras,
los columpios, los tobaganes serán para follar el alma.
Los misterios del cuerpo no abrirán nunca más túneles rubios,
claros, turbios.
Voy a utilizar como insulina trivialidades modernas,
en veinte días empieza el mundial
y el odio que hoy siento por Brasil será potenciado.
Voy a cubrir el yo lírico con deidades espontáneas,
los ositos de goma me invitarán a fiestas,
las manos de mujeres gordas me tenderán ahora la cama.
No importa tanto que el sol no sea un sueño,
lo que hace la vida con quienes perdemos
es ganar libertades que los ganadores no entenderían.
Salir del agujero es mucho más fácil sin alas,
no se dan cuenta que el espacio es siempre hacia dentro.
Es hermoso no tener control del tiempo,
las ecuaciones emocionales,
las calles vestidas de amarillo,
los niños con bufanda y gorrito descocido.
Es hermoso tener congelada la nariz,
abrir la heladera y encontrar lentejas y no arroz,
perder los ojos en un rostro de flor tibia.
Las posibilidades para resurgir están en todas partes,
no dejemos los pobres de ser ricos en la mente,
hagamos del arte una almohada mágica
y abramos todas las ventanas del cuerpo
que aunque mañana quizá no sea nuestro día,
en agosto, setiembre o mayo del año que viene
si podamos salir orgullosos con la melancolía arrugada en el pantalón.