abcd
Poeta adicto al portal
No te lo he dicho, va, quizás si,
pero cada vez que tropezás te ganás un segundo de mi vida.
La explicación a tal suceso es rara, y no la diré.
Sé que lo pensarás,
es más, sé que por ir pensando en ello, otro día te volverás a tropezar.
Hay cinco o seis detalles de tu persona,
que no existen en otro ser.
Nombrarlos es demostrar la atención que pensás que no mereces,
bueno, puede ser ese un detalle,
igual, es mejor refregarse los ojos hacia dentro
que ventilar bellas imprecisiones.
Tu nombre es hermoso.
Los días en que puedo acompañarte
parecen estar pactados entre un ángel y un demonio bipolar.
Puedo hablarte, puedo reírte,
puedo conseguir milagros como hacer que tu alma brillé envuelta en lágrimas,
pero no puedo ser sed,
ser la herida,
ser algo más que un bien de papel.
Las noches en que puedo destrozarte, te quiero y nada más.
No debe existir algo más tierno que tus celos,
ni menos picante que tus comidas.
No creo que nunca seas ausente de descansar del amor,
creo que te duelen las manos,
creo que si tus ojos no fuesen infinitos
me dejarías lanzarme adentro tuyo, sin tantos paracaídas, sin tanta poesía.
El miedo vuelve a las personas racionales, por desgracia.
Desnudarte es ponerte abrigos,
es aislar la magia que conmueve tus encantos
y mostrar las células de luz que solo enceguecen.
Tu oscuridad me lleva a trabajar en diseñar una burbuja,
mentira,
tu oscuridad es altruista con mi soledad,
me hace encontrar emociones perdidas,
resurge el modo zen, le da vida a esos abrazos partidos que sentí olvidar.
A veces solo quiero decirte gracias,
sacarte la bufanda, poner un latido mío en tu pecho,
y sentarme a mirar como creces, pequeño jardín.
pero cada vez que tropezás te ganás un segundo de mi vida.
La explicación a tal suceso es rara, y no la diré.
Sé que lo pensarás,
es más, sé que por ir pensando en ello, otro día te volverás a tropezar.
Hay cinco o seis detalles de tu persona,
que no existen en otro ser.
Nombrarlos es demostrar la atención que pensás que no mereces,
bueno, puede ser ese un detalle,
igual, es mejor refregarse los ojos hacia dentro
que ventilar bellas imprecisiones.
Tu nombre es hermoso.
Los días en que puedo acompañarte
parecen estar pactados entre un ángel y un demonio bipolar.
Puedo hablarte, puedo reírte,
puedo conseguir milagros como hacer que tu alma brillé envuelta en lágrimas,
pero no puedo ser sed,
ser la herida,
ser algo más que un bien de papel.
Las noches en que puedo destrozarte, te quiero y nada más.
No debe existir algo más tierno que tus celos,
ni menos picante que tus comidas.
No creo que nunca seas ausente de descansar del amor,
creo que te duelen las manos,
creo que si tus ojos no fuesen infinitos
me dejarías lanzarme adentro tuyo, sin tantos paracaídas, sin tanta poesía.
El miedo vuelve a las personas racionales, por desgracia.
Desnudarte es ponerte abrigos,
es aislar la magia que conmueve tus encantos
y mostrar las células de luz que solo enceguecen.
Tu oscuridad me lleva a trabajar en diseñar una burbuja,
mentira,
tu oscuridad es altruista con mi soledad,
me hace encontrar emociones perdidas,
resurge el modo zen, le da vida a esos abrazos partidos que sentí olvidar.
A veces solo quiero decirte gracias,
sacarte la bufanda, poner un latido mío en tu pecho,
y sentarme a mirar como creces, pequeño jardín.
::muy bellas tus letras un dia de estos te las robo jajaja