abcd
Poeta adicto al portal
También en el verano muere el sol.
La alquimia entonces duele en el pantalón,
flota otra imagen ahí en el cielo.
El sábado gira de un lado a otro
sin luz, sin agua, sin conexión de piel.
También en el verano siente frío el corazón.
No se distinguen los rostros
cuando el hambre es por un solo sabor.
Sus labios, dioses rojos,
liban el viento, son perros ardidos en el interior.
También en el verano la sombra se pierde.
Uno desea tanto aquella mujer sonriente
que como un ratón come migajas, cenizas.
Por mirarla, por tocarla,
por ser parte de su culpa
uno renace como un idiota herido en el cuerpo,
pero en la mente de un cisne.
La alquimia entonces duele en el pantalón,
flota otra imagen ahí en el cielo.
El sábado gira de un lado a otro
sin luz, sin agua, sin conexión de piel.
También en el verano siente frío el corazón.
No se distinguen los rostros
cuando el hambre es por un solo sabor.
Sus labios, dioses rojos,
liban el viento, son perros ardidos en el interior.
También en el verano la sombra se pierde.
Uno desea tanto aquella mujer sonriente
que como un ratón come migajas, cenizas.
Por mirarla, por tocarla,
por ser parte de su culpa
uno renace como un idiota herido en el cuerpo,
pero en la mente de un cisne.