abcd
Poeta adicto al portal
Tonta luz, mucha luz de noche en la ciudad,
ojos de neón anuncian a otros ojos de neón.
El humo baila y es una rima perdida entre pitada y pitada,
hay unas cuantas mitades desunidas,
no se donde diablos estarás, yo sigo aquí, roto,
en una espera imaginaria.
La triste luna guarda un secreto bajo su ropa,
guarda a un nostálgico profeta, que no baja la memoria,
que solo es eco de sus simples recuerdos.
Dime ojos de lluvia porque no viene nadie a ser invisible a mi lado.
¿Debería tal vez dejarlos morir toda mañana?
¿Debería acaso desesperar?
¿A quién le hablo?
El metal de las palabras brilla y es encaje en la cintura de quien no sabe interpretar,
cartas y azar en las estrellas,
luces, miles de luces en los rostros,
se puede adivinar el futuro con solo ver a las personas caminar,
sus siluetas están faltas de locura,
son predecibles, son prescindibles.
Impresionar es un látigo en la sien.
Hola, ayer era yo.
Esta noche ha sido muy espesa,
voy a cerrar los faros, dejaré que los barcos choquen todos contra mi.
¿Vendrá un geranio de mar?
¿Una sonrisa, una pesadilla envuelta en un lunar licor?
Voy a tener mucho fuego al despertar,
repetiré un día de la infancia,
me pondré un sueño en la nariz
y con la moralidad de un aprendiz pediré por favor muchas drogas a mi madre.
Voy a elogiar el misterio,
y tocaré todas las ramas, todas las nubes que lloré.
¿Quién se puede resistir a un ser feliz?
Estos ojos van muriendo solos,
adiós neón, otra vez adiós ciudad.
ojos de neón anuncian a otros ojos de neón.
El humo baila y es una rima perdida entre pitada y pitada,
hay unas cuantas mitades desunidas,
no se donde diablos estarás, yo sigo aquí, roto,
en una espera imaginaria.
La triste luna guarda un secreto bajo su ropa,
guarda a un nostálgico profeta, que no baja la memoria,
que solo es eco de sus simples recuerdos.
Dime ojos de lluvia porque no viene nadie a ser invisible a mi lado.
¿Debería tal vez dejarlos morir toda mañana?
¿Debería acaso desesperar?
¿A quién le hablo?
El metal de las palabras brilla y es encaje en la cintura de quien no sabe interpretar,
cartas y azar en las estrellas,
luces, miles de luces en los rostros,
se puede adivinar el futuro con solo ver a las personas caminar,
sus siluetas están faltas de locura,
son predecibles, son prescindibles.
Impresionar es un látigo en la sien.
Hola, ayer era yo.
Esta noche ha sido muy espesa,
voy a cerrar los faros, dejaré que los barcos choquen todos contra mi.
¿Vendrá un geranio de mar?
¿Una sonrisa, una pesadilla envuelta en un lunar licor?
Voy a tener mucho fuego al despertar,
repetiré un día de la infancia,
me pondré un sueño en la nariz
y con la moralidad de un aprendiz pediré por favor muchas drogas a mi madre.
Voy a elogiar el misterio,
y tocaré todas las ramas, todas las nubes que lloré.
¿Quién se puede resistir a un ser feliz?
Estos ojos van muriendo solos,
adiós neón, otra vez adiós ciudad.
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