abcd
Poeta adicto al portal
No quieras un cuerpo en las manos,
ni en el cuerpo, no quieras nada.
Olvida que la memoria un día te hará temblar las manos,
y recuerda que al temblar el óbolo ocupará tus ojos.
Cuando abras los sueños caerán cenizas,
son tantas las flores que no has regado en tu interior
que nunca ocuparas el cielo que reflectas por bella.
Ojala la tibieza del mundo no te describa, no te comprenda,
ojala que tampoco se mustie el verde de tu mirar, ojala quedes ciega
y seas una sombra de luz capaz de convertir en carne la luna, el sol, los días martes...
No quieras saber de la noche sin brotes, todas las noches, en todas tus vidas.
Cuando estés al final del camino tu cuerpo será otro cuerpo para todas las manos
y apenas mirando el cerrojo de tus piernas se caerán las flores que yo nunca había regado.
ni en el cuerpo, no quieras nada.
Olvida que la memoria un día te hará temblar las manos,
y recuerda que al temblar el óbolo ocupará tus ojos.
Cuando abras los sueños caerán cenizas,
son tantas las flores que no has regado en tu interior
que nunca ocuparas el cielo que reflectas por bella.
Ojala la tibieza del mundo no te describa, no te comprenda,
ojala que tampoco se mustie el verde de tu mirar, ojala quedes ciega
y seas una sombra de luz capaz de convertir en carne la luna, el sol, los días martes...
No quieras saber de la noche sin brotes, todas las noches, en todas tus vidas.
Cuando estés al final del camino tu cuerpo será otro cuerpo para todas las manos
y apenas mirando el cerrojo de tus piernas se caerán las flores que yo nunca había regado.