abcd
Poeta adicto al portal
Vienen sonrisas más tiesas,
con días duros, días sin polvos mágicos,
días donde postergar es huir
y el horizonte, el temido horizonte se nos pegará en la frente,
como una postal navideña, o de anti navidad para los modernitos quejosos de hoy.
Vienen los días del arte en los zapatos,
todo se aplasta, toda emoción futura y pasada debe ser pisada.
Correr, corren los perros, la vuelta a ser una alimaña es alimentar el alma con heridas.
Las vísceras del pez que tengo por memoria se hincharon de viento,
soy como un globo rojo que va a tirar su gas rojo,
ojala la nieve que he acumulado en la panza sirviese como caricia fría.
Extraño tantas cosas, anhelo tantas cosas. De algo me debo arrepentir.
Me gusta cuando la ciudad se calla y se ordena,
parece que todo fuese mortal,
quisiera abrazar tantas casas.
No es bueno. ¡Basta!
No voy a mirar atrás,
voy a caminar en puntitas de pie, no voy a herir a nadie.
Voy a estar atento como un perro
y solo le daré más agua al pez.
Apaguen, apaguen por favor mi poesía,
un beso, un beso,
solo un beso...
No, no, no, no vendrán los días duros.
con días duros, días sin polvos mágicos,
días donde postergar es huir
y el horizonte, el temido horizonte se nos pegará en la frente,
como una postal navideña, o de anti navidad para los modernitos quejosos de hoy.
Vienen los días del arte en los zapatos,
todo se aplasta, toda emoción futura y pasada debe ser pisada.
Correr, corren los perros, la vuelta a ser una alimaña es alimentar el alma con heridas.
Las vísceras del pez que tengo por memoria se hincharon de viento,
soy como un globo rojo que va a tirar su gas rojo,
ojala la nieve que he acumulado en la panza sirviese como caricia fría.
Extraño tantas cosas, anhelo tantas cosas. De algo me debo arrepentir.
Me gusta cuando la ciudad se calla y se ordena,
parece que todo fuese mortal,
quisiera abrazar tantas casas.
No es bueno. ¡Basta!
No voy a mirar atrás,
voy a caminar en puntitas de pie, no voy a herir a nadie.
Voy a estar atento como un perro
y solo le daré más agua al pez.
Apaguen, apaguen por favor mi poesía,
un beso, un beso,
solo un beso...
No, no, no, no vendrán los días duros.