P
Paloma Martin
Invitado
La lluvia y yo
tenemos en común
la melancolía,
que a ella la hacen
descender al suelo,
al llover
y a mí me hacen
volver
en el tiempo
al recordar.
Me fascina verla caer ,
su languidez extendida
en los cristales
de las ventanas.
Su cortina de agua
suspendida,
en la ventana
que se abre a mis ojos,
eternizada allí,
desde el principio de mí.
Tras los cristales
quizás la lluvia
también me ve
cuando la miro
y le gusta la cadencia
de mis letras
cuando escribo:
como se extienden
en la hoja
las palabras con languidez,
desde la humedad
de mi boca
como una cortina de voces,
que brotan de mí.
 
 
 
tenemos en común
la melancolía,
que a ella la hacen
descender al suelo,
al llover
y a mí me hacen
volver
en el tiempo
al recordar.
Me fascina verla caer ,
su languidez extendida
en los cristales
de las ventanas.
Su cortina de agua
suspendida,
en la ventana
que se abre a mis ojos,
eternizada allí,
desde el principio de mí.
Tras los cristales
quizás la lluvia
también me ve
cuando la miro
y le gusta la cadencia
de mis letras
cuando escribo:
como se extienden
en la hoja
las palabras con languidez,
desde la humedad
de mi boca
como una cortina de voces,
que brotan de mí.
 
 
 
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